viernes, 26 de octubre de 2007

Los mártires

Manipulación informativa y sectaria.

Oigo en el Telediario de TVE1 que se va a producir la canonización de cuatrocientos y pico sacerdotes y católicos asesinados por sus creencias religiosas durante la II República y la Guerra Civil. La presentadora, sin pestañear, añade que eso ha abierto un debate dentro de la Iglesia entre los que creen que es una acto de reconciliación y los que creen que es discriminatorio; y para ello ponen las declaraciones de unos perfectos desconocidos que piden igualdad de trato para los curas fusilados durante el franquismo.

Las argumentaciones presentadas para ello son un insulto a la inteligencia, pues todas se refieren a que esos curas fusilados por el franquismo lo fueron por defender la libertad, la República o la democracia: Causas muy loables de ser ciertas, pero que nada tiene que ver con lo que la Iglesia considera mártir. Para la Iglesia, un mártir es quien da la vida a causa de su fe, de su fe religiosa, de su fe en Cristo; y por ello, como Iglesia que es, los considera mártires y si quiere puede canonizarlos, hacerlos Santos o venerarlos. Es su derecho. Es su religión.

Nada obliga a la Iglesia, a ninguna Iglesia que no sea a su vez dueña del Estado, a canonizar a nadie por la defensa de sus posiciones políticas, sean estas las que fueren. Es mezclar churras con merinas. Es intentar forzar otra vez el enfrentamiento. Los curas fusilados por el régimen franquista, injustamente o no, lo fueron por sus actividades políticas, no por sus creencias religiosas ni porque defendieran fe alguna.

Y para ver eso no hace falta ser católico, ni cristiano; tan sólo desprenderse de prejuicios y ser demócrata, y como tal respetar la libertad religiosa. No es cierto que haya polémica en la Iglesia; es en la sociedad en donde se ha instaurado esta falsa polémica por los medios afines al PSOE para desviar la atención de asuntos más importantes. Ya vale de falacias.