lunes, 12 de noviembre de 2007

Bueno, ¿y quienes fueron?

Sí, porque alguien tuvo que organizar el 11-M, ¿o no?

El mayor atentado de la historia de Europa no fue organizado por los que han sido declarados culpables de su realización material, ni por los que siendo culpables desaparecieron junto en la explosión de Leganés. Eso ni se lo cree nadie ni es lo que dice la sentencia. Tampoco dice la sentencia que fuese Al Qaeda ni el terrorismo islamista, por mucho que el Fiscal General intente engañar diciendo que hace mención a ello, cuando se refiere a que en la sentencia se menciona una conversación entre dos imputados. Según esa regla de tres también pudo ser ETA porque en la sentencia se menciona a dicha organización terrorista. Tampoco el islamismo es todo terrorista.

No, no es cierto; la sentencia ni juzgaba a ETA ni tampoco a Al Qaeda, por mucho que los intentos de la fiscalía fuesen por ahí e intentasen enlazar los atentados con la guerra de Irak. Cierto que el PSOE tenía preparada toda su artillería para ello contra el PP, pero ha tenido que variar el punto de mira y apuntar hacia el tribunal acusándolo de errar al dejar en libertad a los que ellos consideraban cerebros organizadores del atentado.

Es curioso constatar como todos los que antes se llenaban la boca con lo de la "autoría intelectual" imputada a los ahora liberados -los mismos que acuñaron dicho término-, son ahora los que se extrañan de que se busque una autoría intelectual o incluso de que se hable de ella, cuando hasta la fiscalía se encargó de impulsar dicho concepto. El asunto no ha sentado bien en las filas socialistas; en las populares tampoco se rentabiliza. Los intentos desde el PSOE de rentabilizar la sentencia han sido baldíos, pues no apoya su tesis. Los ataques hacia el PP y las declaraciones de sus líderes se han quedado en nada pues carecen de fundamento, y cuando no, hasta son absolutamente coincidentes con la sentencia. El vídeo de Pepiño ha sido un fiasco.

Dentro de todo este maremagnum quienes podrían haber salido mejor parados son los del PP que desde el principio abogaron por continuar investigando; y los que nunca creyeron que estuvieran en el banquillo todos los que eran, y que los que allí estaban difícilmente pudieron organizar y financiar el atentado. La sentencia les ha dado la razón pero no la están rentabilizando, porque no saben o porque no les dejan. En el propio partido hay quienes prefieren mirar para otro lado y no remover nada.

Pero con todo, lo más significativo ha sido el amago inicial de Rubalcaba y su posterior marcha atrás para adoptar una postura mucho más conciliadora y tranquilizadora. Por algo será, porque si este elemento tuviera munición que usar, aunque fuera de fogueo, el tiroteo ya se oiría en la Conchimbamba.

Pero lo que no se plantea, lo que no se pone en marcha, es una investigación que recoja los cabos sueltos, las contradicciones, los encubrimientos y falsificaciones de pruebas, y se ponga en marcha para averiguar quienes organizaron aquella matanza y de donde obtuvieron la financiación necesaria. Unos pobres parias traficantes de hachís y confidentes policiales no fueron capaces de tanto. De llevarlo a cabo sí, pero no de planificarlo y organizarlo. ¿Donde están y quienes eran aquellos "bulgaros" que compraron los móviles que supuestamente se preparon por técnicos cualificados para detonar las bombas?

Y sobre todo, ¿porqué hay tantos que se niegan a investigar y anatemizan a quienes hablan de hacerlo? Quedan demasiado reciente las afirmaciones de que todo está claro y no hay nada más que investigar usadas por el mismo Rubalcaba en el caso GAL. Después se demostró que había mucho más y que había generales detrás de los soldaditos ejecutores. Aquí también hay generales a quienes descubrir y resulta que no eran los que la fiscalía decía que eran. Por eso: ¿donde están y quienes fueron?.

Hacer dicho esfuerzo es el mejor homenaje de respeto y recuerdo que se les puede ofrecer a las víctimas. Y la mejor garantía que se puede lograr para impedir otro hecho similar.