sábado, 24 de noviembre de 2007

El extremismo "bueno"

Fracasado el intento de resucitar a la extrema derecha

La extrema izquierda no para. Bajo el cuento del antifascismo son ellos los que adoptan actitudes fascistas y llegan hasta el extremo de enzarzarse contra sus amigos naturales.

Anteayer atacaron una manifestación del Sindicato de Estudiantes, organización tan de izquierdas que contó con la presencia de Llamazares. Ya es curiosos que los llamados antifascistas ataquen una manifestación de Llamazares, pero el tremendo analfabetismo imperante lleva a estas cosas.
La extrema izquierda en España ha devenido en una extraña mezcla de nazismo con rojerío y en tremendamente violenta.

Las acciones de estos días de la kale borroca y la exportación de la misma a diversos puntos de España advierten de cual es el peligro por mucho que desde la izquierda se azuce el miedo a la extrema derecha. El asesinato de un descerebrado por otro ha sido el detonante, pero no hay que olvidar que pese a las advertencias policiales, fue la Delegación del Gobierno de Madrid quien permitió una manifestación que se sabía violenta.

El caso era resucitar el fantasma de la extrema derecha con el objetivo de intentar meter en ella a todo aquel que adopte una postura crítica con el poder, incluyendo a buena parte de la oposición. Era el cálculo electoral de Pepiño Goebbels Blanco, pero no le ha salido bien. El que ese intento produjera desórdenes o alterara la tranquilidad e incluso atentara contra la integridad de las personas quedaba en lugar secundario. Lo importante era movilizar los votos durmientes de izquierda.

Ya lo hicieron el 14 M y quieren repetirlo, por eso su histeria ante la nueva manifestación de las víctimas del terrorismo, que hasta a buena parte de la oposición le parece inoportuna. Todo medido en función de los votos. ¿Habrá que recordar que los votos no legitiman todo? ¿Hay que recordar el triunfo aplastante del partido Nacional Socialista de Hitler?

La tremenda falacia imperante de que la violencia es más o menos buena depende de donde venga, me hace recordar a quienes parecen olvidarlo, que la ETA es de extrema izquierda, pese a que muchos descerebrados quieran dejarla en el limbo y no incluirla como tal. Así, conviene no olvidar que Stalin también esgrimía la excusa del antifascismo, y fue el mayor genocida de la Historia. Claro que hoy, en España, de Historia muy, pero que muy, poquito.