jueves, 8 de noviembre de 2007

El vídeo del PSOE

Es evidente que estaba preparado para otra sentencia.

Unos apuntes después de su visionado, que aconsejo encarecidamente para comprobar hasta donde se está llegando:

El vídeo identifica al PSOE con la justicia. Interpretan la sentencia como contradictoria con las declaraciones del PP durante tres años y medio. Es fallido en la insistencia de que fue ETA: ni el PP piensa eso ni estaba procesado nadie de ETA, por lo que nunca podría haberse desprendido de la sentencia que hubiera sido ETA.

Está mal hecho y es zafio, además de ir hacia una dirección contraria a donde pretenden llevar al espectador.

No es cierto por tanto el que el Gobierno quiera mirar al futuro y no quiera remover el 11M. Están en la misma postura que desde el 11 la 14 de Marzo. Es una hipocresía increíble.

Desde una pura técnica propagandística se intenta de forma pueril y propia de un principiante en técnicas publicitarias identificar al PSOE con la justicia. La distribución de la pantalla y los tiempos, así lo pretenden. Intentan además hacer contradictoria la sentencia con diferentes declaraciones de miembros del PP realizadas a lo largo de estos casi cuatro años. Pero fallan estrepitosamente, pues muchas de dichas declaraciones van en la línea que la sentencia ha hecho buena.

Así mismo, es un intento fallido en su intento en insistir en que la sentencia dice que no fue ETA, pues ni el PP dice que fuera ETA ni, sobre todo, en el juicio se juzgaba a nadie de dicha banda terrorista, por lo que jamás hubiera podido desprenderse de la sentencia algo que no era objeto del juicio.

El vídeo, además, está mal hecho y es de una zafiedad apabullante, llevando al espectador en una dirección contraria a la que pretendían.

Y deja en evidencia la hipocresía del PSOE y del Gobierno, que dice por un lado que hay que mirar al futuro y que no hay que remover el 11-M, y por otro están en la misma dinámica que en los días 11 al 14 de aquel infausto marzo. Una hipocresía que no por conocida llega a extremos increíbles.

Lo que ya no es tan increíble es que los sectarios seguidores del PSOE sigan con las orejeras tragándose todo lo que Pepiño les prepare. Grotesco.