lunes, 26 de noviembre de 2007

La Reforma de la Constitución

Por la concordia nacional y la reforma constitucional.

Distintas voces de la sociedad civil se han unido en la plataforma Por la concordia nacional y la reforma constitucional que ha presentado una propuesta formal para reformar la Carta Magna.

Fundación Concordia, Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES), Foro Ermua, Convivencia Cívica Catalana y Fundación Papeles de Ermua lanzan esta propuesta con un objetivo esencial: reforzar la capacidad del Estado para garantizar la unidad nacional y la igualdad ante la ley de los ciudadanos en todo el territorio español.

La plataforma entiende que el nuevo Estatuto de Cataluña y el rosario de reformas estatutarias que lo han seguido se apartan peligrosamente del concepto de Nación española en el que se fundamentó el gran pacto civil de la transición materializado en la Constitución vigente, y de que la única forma de preservar su espíritu es la actualización de su letra según los procedimientos previstos en la propia Carta Magna. Especialmente grave consideran estas organizaciones la aprobación del Estatuto, que ha supuesto la aniquilación de la soberanía nacional sobre la que se sustenta la Constitución.

Las organizaciones que proponen la reforma sostienen que tanto el Gobierno como el primer partido de la oposición, así como diversas voces en los ámbitos político y académico, se han referido a lo largo de los últimos tiempos a la posibilidad de una reforma de la Constitución de 1978. Sin embargo, ninguno de estos planteamientos se ha concretado en un texto completo y detallado, limitándose a establecer principios y orientaciones generales. Tampoco se ha explicado por parte de las dos principales fuerzas parlamentarias cuál sería el método para llevar a cabo este proceso ni qué tipo de acuerdo entre ellas lo haría posible.

Por ello, tras un año de intenso trabajo con el asesoramiento de juristas del primer nivel, se han decidido a presentar a la sociedad española este texto, de cuidada y minuciosa elaboración. Con las elecciones de marzo como horizonte, están convencidos que la propuesta recoge el sentir de la inmensa mayoría de los ciudadanos.

La Plataforma

Alejo Vidal Quadras (Fundación Concordia), Santiago Abascal (Fundación DENAES), Iñaki Ezquerra (Foro Ermua), Francisco Caja (Convivencia Cívica Catalana) y Jon Juaristi (Fundación Papeles de Ermua) son las cabezas visibles de esta valiente propuesta de reforma constitucional. Han dejado muy claro que no son un nuevo partido ni dependen del PP. Son representantes de la sociedad civil que se han unido para trabajar en serio ante una realidad que ya se ha convertido en el principal problema de España.

La agenda política

La Plataforma Por la Concordia Nacional y la Reforma Constitucional saben de las dificultades, las resistencias y zancadillas que afronta una propuesta de esta naturaleza. Pero partiendo del convencimiento de que las posiciones y el espíritu de la propuesta son compartidos por la gran mayoría de la sociedad española y, en concreto, por más del 90 por ciento de las bases de los dos grandes partidos, afirman con rotundidad que es posible llevar a cabo esta reforma.

Esa seguridad en las posibilidades de éxito del proyecto obliga a elaborar una agenda política, un camino práctico que permita culminar en una reforma constitucional en este sentido tras las próximas elecciones generales.

La agenda política que va asociada a la propuesta parte de una condición sine qua non: El desalojo de Zapatero del poder, de La Moncloa y de Ferraz. En la plataforma están convencidos de que hay que neutralizar democráticamente a Zapatero porque hay que rescatar al PSOE para España.

El segundo punto en el que hacen hincapiés es la imposibilidad de repetir un pacto con los nacionalistas. Expresan un claro y rotundo hasta aquí hemos llegado en este sentido. Y es que ya no hay nada que pactar con ellos, sostienen, ya no queda nada salvo la unidad de España. En definitiva, hay que concluir por necesidad que ya no se puede llegar a pactos de gobierno con nacionalistas (ni parecidos ni distintos a los ya conocidos en 1993, 1996 y 2004) por su reiterada negativa a colaborar en la lucha contra ETA y su inequívoca voluntad secesionista.

Por último, proponen Llegar a un pacto de legislatura e incluso a un gobierno de concentración nacional entre PP y PSOE para abordar la reforma constitucional que se presenta. Barajan la posibilidad de adoptar los modelos francés o alemán.

Los ejes de la reforma

El proyecto se inspira y es completamente fiel a lo que fue el espíritu de la Transición. El problema, explican, no es que la Constitución se haya quedado obsoleta por los cambios sociales. Quienes se han apartado de los principios esenciales que vertebran la Carta Magna han sido, en mayor o menor medida, los partidos políticos. Son los efectos de la presión nacionalista y su sobrerrepresentación –que tras las últimas reformas estatutarias han terminado por descuartizar la soberanía nacional– los que se quieren neutralizar con esta propuesta.

Estamos, sostienen desde la plataforma "Por la concordia nacional y la reforma constitucional", ante una realidad jurídica, institucional y política incompatible con los principios constituciones. De ahí la importancia que adquiere en el texto presentado la consolidación definitiva y estable del sistema autonómico.

Para ello, se plantea desde el Preámbulo se vuelva a definir la unidad indisoluble de la nación española. Propone la reforma que se incluya una referencia al proceso de formación de la unidad nacional española: La unión de las antiguas Coronas de Castilla y León y Aragón y las sucesivas incorporaciones de los territorios históricos vascos y del Reino de Navarra. No podía faltar una referencia a las Cortes de Cádiz que en 1812 aprueban la Constitución que proclama por primera vez la soberanía de la nación española.

También propugna, por necesario, eliminar la distinción entre nacionalidades y regiones. Además, se delimitarán inequívocamente las competencias del Estado y de las Comunidades Autónomas. A grandes rasgos, los puntos más importantes de la reforma serían los siguientes.

  • Regulación del castellano que garantice su uso en la educación y en la toponimia en el marco de la verdadera cooficialidad.
  • Expresa inclusión de los preceptos de la Ley de partidos. Reforma del Senado para convertirla en una auténtica Cámara de representación territorial.
  • Reforma electoral y aumento del número de diputados en el Congreso.
  • Reforma del sistema de distribución de competencias entre el Estado y las Comunidades autónomas fijando las que sean intransferibles.
  • Reforma del proceso de aprobación de reformas estatutarias que exija una mayoría de dos tercios de las cámaras autonómicas y de las Cortes Generales.
  • Reforma equivalente en el proceso de elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial.
  • Recuperar el recurso previo de inconstitucionalidad como garantía y que no sea un instrumento sujeto a futuras modificaciones en función de quién gobierne.
  • Capacidad para legislar con leyes estatales emanadas de las Cortes en aquellas comunidades que se resistan a cumplir la Constitución.