jueves, 8 de noviembre de 2007

¿A quién insulta Aznar?

O la histeria de la Vicepresidenta y del PSOE

Dice la Vicepresidenta -la misma que dijo tras conocerse la sentencia que ya se sabía todo y resulta que no sabe quienes organizaron la masacre- que Aznar "insulta a millones de españoles para vender libros". Y todo, porque Aznar se ha reafirmado en lo que dijo en la Comisión de Investigación sobre que los cerebros del atentado "no están en montañas lejanas ni en desiertos remotos".

¿Es eso un insulto? ¿Pero no es lo mismo que el ministerio fiscal ha intentado, sin éxito, demostrar? Porque a quienes acusaba de ser los cerebros y organizadores del atentado "no están en montañas lejanas ni en desiertos remotos", no: estaban y están aquí. ¿Y eso no es insulto?

La histeria que se ha apoderado de estos extremistas desaforados que pretenden arreglarlo todo a gritos y a base de descalificaciones, insultos, y generando tensión social y crispación en grado sumo, ya era de prever. Estaba cantada. Ahora se desata más al comprobar que hasta el vídeo que tenían preparado contra el PP se vuelve contra ellos, pues la sentencia da la razón al PP en muchos de sus planteamientos.

Al mismo tiempo se les viene encima la constatación del desastre económico, por no prevenir lo que se nos avecina, a base de creerse sus propias mentiras sobre el estado de nuestra economía. Lo de las infraestructuras, la dilapidación de recursos, la falta de previsión, etc. están haciendo aparecer ya sus efectos indeseados. Las mentiras empiezan a demostrar su cortedad de patas. La política exterior queda para el arrastre. El fracaso de la negociación con los terroristas o la de la Alianza de Civilizaciones ha quitado credibilidad a Zapatero. Cada vez está quedando más claro para más gente que la sonrisa no es un instrumento de gobierno. Y que legislar para ángeles y santos estará muy bien en el cielo, pero que para aquí no vale.

Por todo ello asistiremos a un aumento de la tensión que tan sólo beneficiará a quienes ven ganancias a río revuelto, pero no a quienes su interés es trabajar por la sociedad entera. Los medios afines al PSOE se han puesto a ello demostrando el cinismo imperante en el Gobierno, que por un lado pide unidad y sosiego, y por otro azuza a los perros para morder al contrario, al que ya ve mucho más como enemigo que como rival político. Esta política de agitación no es la primera vez que el PSOE la practica a lo largo de su historia; y nunca trajo nada bueno. Excepto para sus líderes.

Lo que sí parece es que la Vicepresidenta nos cree tontos a todos, y desde luego que intenta insultar a millones de españoles para poder seguir comprando trapitos. Al menos parece más loable lo de vender libros.