lunes, 12 de noviembre de 2007

Resucitar a la extrema derecha

¿Porqué se autorizó la manifestación pro nazi?

El partido extremista y pro nazi -las Juventudes de Democracia Nacional (DNJ)- que solicitó el permiso para manifestarse ayer en Madrid es harto conocido por la policía. Sus juventudes estan más que manipuladas y el ejemplo es que prácticamente todos son "niños jurídicos" pues no alcanzan la mayoría de edad legal y por tanto penal. Los carteles con los que anunciaban la manifestación eran claramente xenófobos y racistas. Sus antecedentes, extremadamente violentos. El riesgo de que se produjera lo que ayer se produjo en el Metro de Madrid era altísimo. ¿Porqué entonces la delegación del gobierno autorizó la concentración pro nazi?

Estos partidos estaban prácticamente muertos, dormidos, acabados. Acompañaron a Le Pen a las europeas, pero Le Pen cuenta con un 16% de votos y estos aquí no tienen nada. Ni siquiera base social alguna. Para que estos partidos subsistan y se nutran de nuevos extremistas necesitan de la publicidad. Pues bien, ya la han conseguido. Con un muerto y varios heridos. ¿A quién interesa resucitar la extrema derecha? ¿Quién necesita movilizar a la extrema izquierda como reacción?

La delegación del gobierno e Madrid no es la primera vez que permite, y hasta procura, que se produzcan incidentes de este calibre. Desde 1981 ya son, creo, ocho muertos producto de este tipo de enfrentamientos entre nazis y extrema izquierda. Estos skin divididos entre red-skin, de extrema izquierda, y lo que podríamos llamar blue-skin, de extrema derecha neonazi, se sabe de sobra que acuden a sus concentraciones armados de machetes, navajas, cadenas, bates y diversos gases repelentes y lacrimógenos. Nadie acude armado a una manifestación pacífica. ¿Porqué se permitió entonces su manifestación? La policía tiene informes de sobra como para que la Delegación del Gobierno pueda alegar ignorancia.

A alguien le interesa llevar el nivel de crispación social y política a la calle y a extremos que permitan movilizar a una izquierda hasta ahora durmiente y un tanto ajena de la vida política. La extrema derecha de estos animales que vimos ayer está más que controlada y son cuatro gatos. Alguien los utiliza para despertar a los otros, pues en España aún no existe ese resurgimiento del neonazismo xenófobo y racista que sí ha resurgido en Europa. Y la prueba está en los resultados de las últimas elecciones europeas.

Un chico de dieciséis años muerto. por la manipulación de unos mayores con intereses más que oscuros, puede ser el detonante de una movilización en sentido contrario y de una campaña sobre el fantasma de la extrema derecha que ya se verá quienes la enarbolan y a quienes beneficia. Al tiempo.