martes, 4 de diciembre de 2007

Concentración de oficio.

Escasa afluencia a una concentración de apenas cuatro minutos.

Y el tonto de Rajoy, allí. Los ciudadanos están con las víctimas, no con los pintureros políticos hipócritas. Y como las víctimas no fueron, pues ya se vé: una ingente multitud de 5.000 personas, y eso según El País.

Triste espectáculo el de hoy. La Guardia Civil y sus muertos en atentados terroristas se merecen mucho más. No ha habido ni calor, ni cercanía, ni nada de nada. La desunión se palpaba claramente con gritos enfrentados de "Zapatero dimisión" y de "Zapatero no estás solo".

Rajoy ha quedado tan en ridículo como que hasta su motivación de que ha ido porque allí se pedía la derrota de ETA, y eso es lo que él viene pidiendo desde hace cuatro años. Tan en ridículo que hasta TVE ha cambiado por su cuenta el lema de la concentración y ha puesto "por la paz y por la derrota de ETA" en lugar del lema consensuado que era "Por la libertad y por la derrota de ETA". Y es que el cuento de la "paz" le va mucho a Zapatero y ya se sabe lo pelotas que son algunos.

Pero insito en el pobre papel de Rajoy, que no estuvo en una manifestación de las víctimas hace unos días en donde salieron a la calle 100 veces más personas y se estuvo diciendo por todos sitios que habían sido muy pocos. El que le hayan aconsejado entonces que era más importante un mítin en Almería, y ahora le han aconsejado que saliera a hacer el ridículo como si alguien se creyera el cuento de la unidad o que era cierto el lema de "derrotar a ETA" cuando aún se mantiene abierta la puerta a negociar con los terroristas.

Esto no ha sido más que un paripé, pero nada que ver con una manifestación de homenaje a las víctimas de un atentado que tuvieron que afrontar desarmados, por culpa de las órdenes de este gobierno que convoca y no asiste a dicha concentración "unitaria" totalmente desunida. Los ciudadanos saben con quienes están y a quienes no creen.