sábado, 1 de diciembre de 2007

Derrotar a ETA.


ETA vuelve a asesinar: Un Guardia Civil muerto y otro gravemente herido en un atentado en el sur de Francia.

Mi más profundo pésame a la familia y a la Guardia Civil, así como mi solidaridad para con el herido y su familia.

Raúl Centeno, de 24 años, murió en el acto de un tiro en la cabeza. Fernando Trapero, de 23, permanece extremadamente grave.


Declaración institucional del Presidente del Gobierno:

"Buenas tardes.

Me dirijo a todos los ciudadanos para expresar el dolor y la condena más radical del Gobierno ante el atentado terrorista realizado esta mañana. Hoy la organización terrorista ETA ha vuelto a cometer un acto criminal, en el que ha asesinado a un guardia civil y ha dejado gravemente herido a otro en Cap Breton, cerca de Bayona, en el sur de Francia, cuando realizaban tareas de detección y persecución de miembros de la banda terrorista.

Mis primeras palabras, en nombre del Gobierno, van dirigidas a los familiares de Raúl Centeno Payón, a quienes acompaño en su desconsuelo y a quienes les transmito el sentimiento de cariño, cercanía y solidaridad de todos los españoles para estar junto a ellos en este momento de inmenso dolor.

También quiero manifestar mi admiración y mi afecto a Fernando Trapero Blázquez, a quien le deseo la más pronta recuperación. Sus familiares deben saber que cuentan con toda la solidaridad y el apoyo del Gobierno.

El Gobierno acompaña, asimismo, en este momento a toda la Guardia Civil. Una vez más, ha sido golpeada por el terrorismo cuando cumplía su compromiso y su gran misión de defender las libertades de todos los ciudadanos de España; una vez más, ha ofrecido el mayor de los sacrificios, la vida de uno de sus miembros, en defensa de la seguridad de los españoles.

Dos jóvenes, muy jóvenes, se han entregado por todos nosotros y en nuestra memoria permanecerán para siempre el reconocimiento y el honor. Han resultado alcanzados en una operación que todavía permanece abierta, pues con la ayuda y cooperación del Gobierno y de las fuerzas de seguridad de Francia se persigue a sus autores.

He dado instrucciones al Ministro del Interior para que se desplace a la zona de los hechos en compañía de su colega francesa y para que informe a la ciudadanía de los pormenores cuando se disponga de una información más amplia.

La sociedad española, unida hoy en torno al sacrificio de Raúl Centeno y Fernando Trapero, muestra su repulsa más radical a quienes con desprecio al más elemental de los derechos, el derecho a la vida, tratan de acobardar al conjunto de los ciudadanos.

Cuarenta años de negra historia terrorista no les han bastado para llegar a calibrar la inmensa fortaleza de la sociedad española. Centenares de muertos y víctimas no les han llevado a comprender que jamás conseguirán nada que pretendan con la violencia. Tantos atentados no les han mostrado todavía que sólo llevan con ellos la muerte y el dolor para sus víctimas, y la inevitable derrota de quienes los cometen.

Más que nunca, hoy tienen que saber los terroristas que todos estamos unidos contra ellos, todos firmemente comprometidos a defender los valores y las instituciones que nos hacen ser libres. Tienen que saber que defenderemos con toda determinación nuestra libertad frente a la muerte, el totalitarismo, la amenaza, la extorsión y la coacción.

Quienes han cometido este execrable crimen serán detenidos y puestos a disposición judicial. Cumplirán rigurosamente sus penas y pagarán por el daño irreparable que han causado.

Éste es su inevitable destino. Lo compartirán con quienes, como se demuestra cada día, son detenidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, puestos a disposición judicial y, finalmente, condenados a prisión.

El Gobierno seguirá persiguiendo a los terroristas y a quienes les prestan su apoyo con todos los instrumentos del Estado de Derecho. Caerán como han caído y caen los que, a lo largo de la historia asesina de ETA, les han precedido en sus horrores.

No devolveremos la vida a quien hoy hemos perdido, no podremos compensar a sus familias y amigos de su ausencia; pero les ofreceremos el mínimo consuelo de saber que quienes hoy han cometido este hecho criminal pagarán por ello.

Como Presidente del Gobierno, quiero expresar, por último, mi respaldo total, mi solidaridad, mi afecto y mi agradecimiento a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que trabajan para preservar nuestra vida y nuestra libertad. De manera muy singular hoy, a la Guardia Civil, que una vez más presta un enorme sacrificio a la tarea de erradicar la lacra del terrorismo en nuestro país.

Muchas gracias".

"Centenares de muertos y víctimas no les han llevado a comprender que jamás conseguirán nada que pretendan con la violencia. Tantos atentados no les han mostrado todavía que sólo llevan con ellos la muerte y el dolor para sus víctimas, y la inevitable derrota de quienes los cometen."

¡Cómo me gustaría creer esas palabras de Zapatero!, pero la realidad es pertinaz y demuestra que sí han conseguido cosas desde que el PSOE volvió al gobierno. De hecho, sus acólitos y apoyos están sentados en Instituciones y Ayuntamientos, cobrando de todos nosotros y manejando el dinero común en favorecer a la banda. Ese mensaje de que la única vía es la derrota de ETA es precisamente por lo que el PP lleva clamando desde el abandono del Pacto Antiterrorista por el Gobierno y para lo que no se ha cansado de repetir que el Gobierno tiene todo su apoyo, para eso, para derrotar a ETA.

Queda en un patético y vergonzante lugar la reciente decisión del Parlamento de no retirar la autorización dada al Gobierno para negociar con ETA. El cálculo y el análisis de los asesores de Zapatero ha fallado. Ha vuelto a fallar como ahora hace casi un año. Es hora de unidad, sí; es hora de ir todos unidos para derrotar a ETA. Rajoy ha vuelto a ofrecer todo su apoyo al Gobierno en ese empeño. Veremos si el empeño es tal o sólo son otras bonitas palabras de quien, una vez más, dice una cosa mientras hace otra. Es hora de rectificar los errores y de reconocer de una vez por todas que no es el camino del diálogo y la negociación el adecuado para acabar con una banda de terroristas y asesinos. La única solución es la derrota. Y o son ellos los derrotados o seremos todos los demás.