miércoles, 5 de diciembre de 2007

Uno de los asesinos estaba en prisión en España y se le puso en libertad.

Está declarado culpable en otro juicio por terrorismo.

(Agencias)
Bengoa ya fue condenado por terrorismo

El terrorista de ETA Asier Bengoa, cuya identificación total está pendiente del cotejo de huellas, ya había sido detenido el 1 de abril del año 2003 junto con otras 27 personas acusadas de captar terroristas para ETA, a raíz de la incautación en Francia de los papeles del dirigente etarra Juan Fernández Iradi, Susper. El 5 de abril de ese año el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, acordó contra él la medida cautelar de prisión en espera de celebración del juicio.

En septiembre de 2006 comenzó el juicio contra él y otros 17 colaboradores de la banda. Diez días antes de que la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia dictara sentencia, se le puso en libertad porque la condena contra él iba a ser de siete años y medio de cárcel, ya había pasado cerca de la mitad de esta pena en prisión. El 17 de noviembre de 2006 se hizo pública la sentencia que le condena a siete años de cárcel por un delito de colaboración con organización terrorista.

Según la sentencia de la Audiencia Nacional, los papeles de Susper contenían numerosos listados con nombres de personas encargadas de reclutar a futuros terroristas y reunir información sobre objetivos.

La defensa de Bengoa recurrió su condena ante el Tribunal Supremo, que deliberó sobre este asunto el pasado 20 de septiembre. El alto tribunal hizo pública su sentencia el pasado 11 de octubre. En ella, se absolvió a tres de los encausados, se rebajó la pena a uno de ellos, mientras que las condenas del resto fueron confirmadas, entre ellas las de Asier Bengoa.

Así que a ese asesino se le dejó salir a la calle en vez de mantenerlo encerrado. Es para pedir responsabilidades y que la familia reclame a la "Justicia" daños y perjuicios, aunque a sus hijos ya jamás los tendrán. Como ya he apuntado, espero que se les juzgue en un país democrático que respeta la justicia, en Francia, y no aquí. Al menos, no hasta que la Justicia sea tal y recupere su independencia.

Mientras tanto, parece aconsejable una investigación sobre la descoordinación judicial y la intervención de un juez como Garzón, muy dado a relativizar la justicia durante el mal llamado "proceso de paz".