martes, 22 de enero de 2008

Europa apoya a Uribe.

Los colombianos reciben nuestro apoyo, el de Europa, contra el terrorismo.

Por boca de Javier Solana, alto representante para la Política Exterior de la UE, ha manifestado al Presidente de Colombia, Uribe, que "tiene nuestro apoyo en la lucha en la que está implicado contra el terrorismo" y que las FARC deben liberar "inmediatamente" y "sin condiciones" a los rehenes. Es de agradecer que al menos como europeos hayamos apoyado a los colombianos en su lucha contra los terroristas financiados por el narcotráfico, y ahora apoyados por el gorila rojo venezolano. Ya que Zapatero "no sabe, no contesta", al menos como europeos nos hemos afirmado en seguir considerando a estos grupos de asesinos lo que son, es decir, terroristas sin paliativos.

Yo quisiera saber exactamente cual es la postura de mi Gobierno, el Gobierno de España, ante el insulto a Colombia que representa que la Asamblea Nacional de Venezuela haya aprobado un proyecto de ley por el que reconoce la beligerancia de las FARC y el ELN, apoyando al mono Chávez que pidió a la comunidad internacional que haga lo mismo. Europa ya ha contestado y me gustaría oir la misma firmeza en el Presidente del Gobierno, Rodríquez Zapatero, tan amigo del rojeras venezolano.

La Asamblea venezolana reconoce "el carácter beligerante de los movimientos insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y Ejército de Liberación Nacional (ELN), como señal de voluntad para darles un trato político que genere confianza en las futuras negociaciones en el camino a la paz en Colombia" y rechaza las "listas unilaterales impuestas por el Gobierno de EEUU" a las naciones en donde se califican de "terroristas" a esos grupo colombianos que, según los "chavistas", son "movimientos de liberación no subordinados a la dominación".

El déspota venezolano llegó a acusar a Uribe de "no estar comprometido con la paz, sino obsesionado con derrotar militarmente a las fuerzas insurgentes, obsesionado con la guerra". Ya es hora de plantarle cara y llamarle al orden.