domingo, 20 de enero de 2008

La gran preocupación.

El asunto "Pizarro nº 2 del PP" descoloca a los socialistas.

Los ataques que desde el Gobierno -sí, desde el Gobierno y aprovechando las plataformas que tienen como Gobierno de todos- se están realizando contra Pizarro ya indican un gran nerviosismo; pero si analizamos el contenido de dichos ataques tenemos además la certeza de que ese gran nerviosismo está cercano a la histeria colectiva.

Los desparrames de Montilla no sorprenden en absoluto. Ni por su contenido, absolutamente sin nivel ni argumento alguno, ni por su forma, más propia de lloricas dolidos -por no haber podido hacer una operación en su provecho y no del todo clara- que de alguien que ostenta un alto cargo institucional. Ni tampoco sorprende que lo intente, pues bien sabido es el revolcón que Pizarro le dio al hoy President al evitar la operación montada por quien confunde Cataluña con sus intereses personales, y ahora ya hasta con su persona.

El que se arremeta contra Pizarro por lo que cobraba por su trabajo y que lo haga el Ministro de Trabajo, ya es de esperpento. Lo que no es más que un mérito de alguien hecho a sí mismo y triunfador y millonario gracias a que ha hecho ganar mucho dinero a muchos y comer de su trabajo a muchísimos, no es más que una muestra más de miseria, envidia y descerebramiento propio del tercer mundo bananero que pretende atacar a la empresa, y a quienes medran gracias a que su trabajo crea riqueza, progreso y trabajo para los demás. Lo que es un mérito y algo digno de admiración y de emulación, lo intentan poner como un demérito. Y lo hacen quienes no han sido capaces de crear riqueza teniendo a su disposición todos los medios que los españoles hemos puesto a su disposición para que los administren.

Y no por lo repetido, tiene menos importancia el que la Vicepresidenta del Gobierno siga utilizando la plataforma de la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros como altavoz para el mítin partidista. No está ahí como socialista, sino como Vicepresidenta del Gobierno de todos. Los mítines de su partido que los pague su partido y que los realice fuera de lo que es patrimonio común.

Y también es extensiva esta última apreciación a Zapatero, con el agravante de que lo ha hecho desde un país extranjero y en presencia del dirigente de dicho país. Han perdido hasta las formas, pero se lo pueden permitir. Ya se pueden permitir todo. Si el pueblo no se ha puesto hecho un basilisco tras saber que ha sido engañado reiteradas veces con el asunto de la negociación con ETA tras el atentado de Barajas -negada una y otra vez y ahora confesada-, ya consentirá todo. Si ese pueblo que ve como su bolsillo merma y el trabajo escasea, se cree que la economía va estupendamente porque Zapatero así lo dice, en breve creerá también que Pepiño Blanco sabe de leyes y tiene una amplia cultura.

Y puede hasta que crea que si gana otra vez el PSOE de Zapatero, el año que viene estaremos mejor. Aunque parece que sí, que Pizarro es muy malo porque fuma. ¡Si es que..!