viernes, 25 de enero de 2008

Los suicidas pakistaníes.

Divergencias entre el Fiscal, el Ministro Rubalcaba, y el consejero de Interior Catalán.

Para empezar, no puedo ocultar mi sorpresa por el hecho de que en el poder de estos supuestos suicidas se hayan encontrado temporizadores. Que se sepa, los suicidas no llevan temporizadores, tan sólo hacen explotar los explosivos que llevan encima en el momento en que consideran oportuno. Y para continuar con las sorpresas, resulta que el juez dijo que estaban dispuestos a hacerse explotar en el Metro de Barcelona hace más una semana, sin embargo no tenían explosivos en el momento de la detención, y parece que ni los esperaban en breve. ¿Cómo iban a poner entonces las bombas?

Si sumamos además las diversas interpretaciones que hacen unos y otros de los que se supone que tienen que estar perfectamente enterados del asunto, ¿qué queda? Porque además de demostrar que el interés de los islamitas por atentar en España nada tenía que ver con la guerra de Irak, pues maldito lo que les importa que no estemos allí, o el caso que hacen a la ya desprestigiada Alianza de Civilizaciones con quienes aún están por civilizar, ¿que otra cosa que descoordinación y ganas de meter miedo demuestra este caso?.

Todo se basa por lo visto en las declaraciones de un testigo protegido, nada más. Y ello es suficiente para proceder a detenciones "preventivas". Bien, me parece bien, con ese riesgo cualquier precaución es poca, pero que se adecue la ley a estos supuestos; que no se organicen estas chapuzas. Y es curioso que ahora no se oigan las voces airadas que se oyen si los detenidos son de ETA, a pesar de que en esos casos no se trate de elucubraciones de testigos sino de hechos tan flagrantes como el que saquen un arma en el momento de su detención.