jueves, 10 de enero de 2008

Pésima política agraria europea.

Rebajamos la producción de leche y ahora no hay quien sepa como leches evitar que siga subiendo la leche.

Después de gastar dinero para reducir la producción láctea, incluso a base de imponer multas por incumplir dicha reducción, y después de gastar dinero en fomentar la eliminación de campos dedicados a la producción de trigo, ahora la leche el trigo se disparan de precio porque escasean.

La política proteccionista e intervencionista europea no tuvo en cuenta la evolución mundial. La globalización nos ayudó, pero esa misma globalización ha hecho crecer a un ritmo del 10% anual a China, a un ritmo sostenido del 8% a la India, así como a otros países de Asia, que suponen el 30% de la población mundial, y como consecuencia de dicho crecimiento ha aumentado su demanda de alimentos. En momentos de aumento de la demanda resulta que Europa se dedicó a reducir la oferta al reducir la producción. Resultado: la leche y el trigo por las nubes pues escasea.

Ahora se sigue subvencionando la reducción del cultivo de la vid. El consumo y la demanda de vino subirán, y mientras, Europa reduciendo su producción. Eso hará que la industria vinícola australiana se beneficie enormemente, por supuesto, pero a nosotros nos empobrecerá y veremos subir los precios muy por encima de los salarios. La inflación que ahora se ha disparado y sobrecoge -por mucho que Zapatero no se entere- va a parecer una broma con la que nos espera de seguir así. Mientras Europa no decida de una vez liberalizar la producción y que cada país produzca lo que quiera y compita con su producción, nos veremos cada vez en más apuros.