miércoles, 16 de enero de 2008

Submarino hundido.

Rajoy decide por fin no incluir a Gallardón en las listas del PP.

Por lo visto ha sido decisiva, para hacer entrar en razón al líder del PP, la intervención de Esperanza Aguirre. Esta parece que apuntó a que si se incluía a Gallardón en las listas para el Parlamento, ella dimitiría de su cargo de Presidenta de la Comunidad de Madrid para también presentarse a las generales.

Por ello esta tarde se ha hecho público que Mariano Rajoy les ha comunicado su decisión de que en estos momentos lo mejor para los intereses generales y los del Partido Popular es que ambos continúen al frente de sus respectivas responsabilidades institucionales para las que fueron elegidos por los ciudadanos hace escasos meses.

Ya hay quienes apuntan que el ABC da por seguro el abandono de la política del Alcalde de Madrid después del 9 de marzo. Ello no haría más que confirmar lo que ya era un secreto a voces: el desprecio de Gallardón hacia sus electores. Alguien que acaba de ser elegido para la Alcaldía de la capital de España y que ha intentado despreciarla por sus ambiciones personales. No otra explicación tendría que al no conseguir el salto a la política nacional, dimitiese como Alcalde.

Gallardón siempre ha sido un buen gestor, pero también alguien que -como ya he apuntado en numerosas ocasiones- no tiene más visión que su ambición personal. Sus últimas actuaciones y declaraciones han supuesto un constante fuelle para el PSOE y una demostración tras otra de que a este hombre no le interesa más partido que el suyo propio, el Gallardonista. Si dimite, no hará más que confirmarlo.

Por ello, no hay más que felicitar al PP por poner freno a quien estaba llamado a actuar de submarino del PP para, o bien dinamitarlo, o reconvertirlo en una derecha a la medida de Prisa y Vocento, pero con poco que ver con la que quieren los votantes del PP y la mayoría de militantes.