lunes, 14 de enero de 2008

Un Presidente que miente y un Gobierno que miente.

Un año de mentiras.

30 de diciembre de 2006.
Rueda de prensa de Zapatero en La Moncloa donde anuncia que ha dado orden de "suspender todas las iniciativas para desarrollar el diálogo con ETA" y además garantiza que "no habrá ninguna posibilidad de ese diálogo hasta que la banda terrorista no tenga una voluntad inequívoca de abandonar la violencia".

2 de enero de 2007.
Rubalcaba, Ministro del Interior, asevera que "evidentemente", el proceso de paz está "roto, liquidado y acabado" añadiendo que además en este caso -refiriéndose al asesinato de los dos obreros ecuatorianos- es "insalvable". La rotundidad del Ministro se debió a que Zapatero no convenció a una parte de la prensa ni al PP cuando habló de "suspender" las negociaciones.

4 de enero de 2007.
Zapatero vuelve a su lenguaje elusivo en su visita a los restos del atentado de la T-4 de Barajas y dice que su "energía y determinación para alcanzar la paz es aún, si cabe, mucho mayor" que con anterioridad al atentado.

¿Por qué ese cambio en dos días? Pues ahora lo sabemos, ya que él mismo ha confesado que el diálogo con los terroristas continuó. Así también se entiende la exigencia de apoyo incondicional al Gobierno hecha al PP por la Vicepresidenta De la Vega y por él mismo.

8 de enero de 2007.
Reunión de Zapatero con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, en la Moncloa. Tras la reunión, la Vicepresidenta dijo que Zapatero había vuelto a ofrecer a Rajoy "diálogo permanente" para lograr la unidad antiterrorista. Después de un año esa unidad no sólo no se ha recompuesto sino que ahora sabemos que Zapatero mintió a Rajoy, al Parlamento y a todos los españoles, pues no se había suspendido ni roto el diálogo con los terroristas tal como habían dicho.

Meses después se acumulaban las sospechas sobre la continuidad de las negociaciones, lo que hizo que Zapatero saliese a desmentirlas muy ofendido.

Mayo de 2007
Unos pocos días antes de las Elecciones autonómicas y locales, Zapatero dijo que eran un "dislate" los datos aportados por informaciones periodísticas sobre las reuniones de enviados del Presidente con los asesinos etarras.

El diario ABC sostuvo que en las reuniones se había negociado sobre la participación de ETA-Batasuna en las Elecciones a través de las listas de ANV.

El órgano oficioso de propaganda de ETA, el diario Gara, publicó que el PSOE había estado preparando la negociación con Batasuna por medio de 25 reuniones celebradas desde 2001, es decir, mientras Rodríguez Zapatero proponía y firmaba el Pacto Anti-Terrorista con el PP.

20 de mayo de 2007
Zapatero habló de la "gran tristeza" que le producía que el PP diese credibilidad a las informaciones sobre la continuidad de la negociación con ETA. Y además, dijo que es "radical y absolutamente falso" que "autorizara, conociera o promoviera" relaciones "no ya con ETA, por supuesto, ni con Batasuna".

Este fin de semana, el mentiroso Rodríguez Zapatero, confiesa que los contactos con ETA siguieron después del asesinato de dos obreros ecuatorianos, y que él mismo los autorizó y que lo hizo a petición de "instancias internacionales".

Hoy, 14 de enero de 2008 ha intentado matizar lo de las instancias internacionales en un intento de rizar el rizo y hacer creer que fueron esas instancias quienes continuaron las negociaciones; instancias que por supuesto no ha dicho cuales eran. Es curioso esta excusa cuando bien que obvió a todas las instancias internacionales que le pidieron que no abandonara a los aliados en Irak.

Nunca en la Historia de la democracia en España -de esta democracia que nace con la Constitución del 78- se ha dado un caso tan flagrante y descarado de engaño, por parte de un Presidente de Gobierno, a la Nación, al Parlamento y a todos los españoles, incluyendo a sus propios votantes.