lunes, 11 de febrero de 2008

Ea, ea, ea, Rubalcaba se cabrea.

El Supremo dice que ya había indicios en 2005 para iniciar una ilegalización de los partidos proetarras.

Y va el Ministro y se enfada con los jueces y les dice que ellos saben que un indicio no es una prueba. Ahora va a ser Rubalcaba quien enseñe Derecho a los jueces del Supremo. Antes ya fue Blanco el que enseñaba religión a los obispos, y López Garrido hasta intentaba enseñar a ser Papa al Papa.

Creo que les ha salido mal la jugada de querer demostrar que no era tan fácil ilegalizar a los proetarras por el procedimiento de presentar una chapuza al Supremo, para que éste no pudiese ilegalizarlos en base a ella, y así contraargumentar al PP que viene pidiendo que esto se hubiera intentado hace mucho tiempo. Es lógico el enfado de Rubalcaba cuando el Supremo recuerda que sí se podía haber hecho entonces después de que el Gobierno no se cansara de mentir diciendo que lo ha hecho ahora porque antes no había pruebas.

Ya apunté que el Fiscal General incluso llega a decir que ANV condenaba la violencia hasta hace poco. Es la mentira en grado superlativo.