jueves, 21 de febrero de 2008

Vergonzoso Tribunal Constitucional.

No sólo entra en asuntos que no son constitucionales -pues son penales-, sino que además libera a culpables de delito.

Es una más para ahondar en la falta de credibilidad y de seriedad del Tribunal constitucional. Resulta que a pesar de que se ha probado que los multimuchimillonarios Albertos -Alberto Cortina y Alberto Alcocer- estafaron a sus socios, va y anula la sentencia del Tribunal Supremo por asuntos que afectan a la prescripción del delito por cuestiones procesales.

Su doctrina da más poder a los jueces que quieran hacer que determinados procesos no afecten a alguien por el procedimiento de frenar procedimientos, con lo que un delito cometido en la misma fecha, puede haber prescrito en un juzgado y en otro no. Adiós a la justicia y a la igualdad ante la ley.

En definitiva, el Tribunal Constitucional se ha cubierto de mierda. Una vez más. Consagra que no todos somos iguales ante la ley. Aquí los ricos, ya se sabe. De vergüenza.