sábado, 8 de marzo de 2008

Miserable utilización de los muertos.

Patxi López ha utilizado políticamente al asesinado en la mismísima capilla ardiente.
(Agencias) La presidenta del PP del País Vasco, María San Gil, ha afirmado este sábado que ayer, nada más llegar a la capilla ardiente de Isaías Carrasco, junto con el presidente del PP Mariano Rajoy, el secretario general del PSE-EE de Guipúzcoa, Miguel Buen, les increpó en la escalera y, posteriormente, lo hizo el líder de los socialistas vascos, Patxi López, en "un tono desairado", con el "cuerpo presente", y "metiéndose" con el líder popular.
En declaraciones realizadas en Mondragón, afirmó que lo ocurrido este viernes fue "uno de los episodios más penosos" que ha vivido en su vida. San Gil explicó que el presidente del PP, Mariano Rajoy, acudió "con la clara voluntad" de estar con la familia de Carrasco y de trasladarles "su cariño y su afecto" y, según indicó, recibieron el "visto bueno por parte de Patxi López de venir a las once y media de la noche" a la capilla ardiente y transmitir "la solidaridad y el cariño".
"Nos encontramos con que nada más llegar, ya el señor Buen, al pie de la escalera, nos empezó a increpar y a echar en cara no sé muy bien qué y cuando entramos en la capilla ardiente, con el cuerpo presente, el señor López, en un tono absolutamente desairado y muy elevado empezó a increpar y a meterse con Mariano Rajoy", indicó.
San Gil insistió en que ha sido "uno de los peores episodios políticos de su vida", porque su intención era trasladar el "cariño y el afecto". La dirigente del PP afirmó que puede entender que, en esos momentos, "el dolor y la pena te pueden hacer perder la razón", pero cree que "somos mayores".
"Lo que ayer tuvimos que padecer Mariano Rajoy y yo es algo que estoy segura de que en el futuro Patxi López se arrepentirá porque probablemente se dejó llevar por los nervios. Nosotros sólo queríamos, como en tantas ocasiones, compartir capilla ardiente, compartir el dolor porque por desgracia hemos padecido muchos atentados en los que hemos estado codo con codo y queríamos trasladar que íbamos a estar ahí, en la derrota del terrorismo y en la deslegitimación de la banda terrorista", agregó.
Por otra parte, preguntado por los gritos de algunos militantes socialistas contra ella, no quiso entrar a decir más y señaló que entiende que "el dolor, en determinados momentos, puede hacer que la gente diga cosas de las que luego se pueda arrepentir".
"Era una pose"
Por otra parte, en una entrevista en la Cadena Cope, Carmelo Barrio se ha referido también al incidente en la capilla ardiente de la última víctima de ETA. Según ha explicado, ése fue "uno de los momentos más desagradables que he vivido en mi vida". "Fue tan injusto, tan triste, te das cuenta de que la persona pierde toda su capacidad de raciocinio", ha dicho el dirigente popular en alusión a Patxi López.
"Puedes pensar que son los nervios… pero no, era una estrategia, era una pose, era intentar aprovechar ese momento", ha denunciado Barrio. "Lo comentaba con María, hemos vivido momentos brutales, pero eso, que una persona que forma parte del Parlamento vasco te salude de esa manera, te ataque de esa manera… te llena de dolor", ha insistido antes de apostillar que "si tiene que hacer alguien una reflexión, será el señor López".
La tontuna de los del PP -en este caso, de María San Gil- es ya enfermiza. Patxi López no se arrepentirá en absoluto; lo que hizo estaba perfectamente estudiado y entra dentro de la estrategia -que les ha facilitado ETA y que hoy repite Gara- de desmarcarse de la banda y demostrar que el PP se equivocaba cuando les acusaba de estar en connivencia con los etarras. Cuando se les acusó a estos socialistas de traicionar a los muertos, se les acusaba con razón, y esta no cambia por el hecho de que alguien de su cuerda haya sido asesinado.

Este asesinato se habrá olvidado en unos días, y si vuelven a ganar, López volverá a sentarse con los asesinos, parte de cuyos cómplices está sentados en el Ayuntamiento de Mondragón como fruto precisamente de dichas anteriores negociaciones.

Ahora dice que lo hizo porque la familia no quería que Rajoy les saludara. Pues si la familia se ha negado a recibir el pésame de quien representa a millones de españoles, no seré yo quien se lo dé. Si son tan miserables que se prestan a usar a su familiar asesinado como instrumento político, allá ellos. Pero lo que están haciendo es seguirle el juego a la ETA. Así los terroristas seguirán matando para conseguir lo que se proponen, que de momento es que no gane el PP.

En el PSOE ya parece una costumbre apoyarse en los muertos para ganar las elecciones. Así ya será posible pronosticar nuevas muertes cada vez que haya elecciones a las que concurra.