sábado, 27 de septiembre de 2008

Convocatoria fallida.

"¡Venga rápido, id repartiendo ya las pancartas! Y dadle a las personas que no sean conocidas..."

La convocatoria para un debate público sobre el aborto, en defensa de la vida, se había realizado sin pancartas partidistas. Se había realizado al margen de partido político alguno. Su objetivo era el producir un debate en el que se pudieran oír las opiniones que no están contempladas en la comisión de asesores nombrada por la Ministra Aido -todos abortistas reconocidos- para proponer una nueva ley del aborto, y que ya se caracteriza por algo absolutamente falso pero que intentan que cale en la sociedad: presentar el aborto como un derecho de la mujer.

Si hasta ahora, con la legalidad vigente -cuyo cumplimiento fraudulento gracias al supuesto del daño psíquico para la madre, permite que se produzcan verdaderos asesinatos-, se ha convencido a una gran mayoría de jóvenes de que el aborto es un medio anticonceptivo más, el hacer pasar el aborto como un derecho obviando el derecho a la vida del nasciturus, será ya la puntilla y la declaración del aborto libre. Quedará aceptado que el embarazo es una enfermedad que tan sólo afecta a la madre, no al feto. Y se dará a la madre el derecho a disponer de la vida de su hijo como si de un grano se tratara.

Es la negación de la propia esencia de ser mujer. Es el llevar la condición de mujer a la nadería. Y es un desprecio a la maternidad el solo hecho de que la Vicepresidenta se haya referido a ello, tras considerar el aborto un derecho, diciendo que con esta ley el Estado velará por la maternidad responsable. Por lo visto las madres son irresponsables si el Estado no vela por su maternidad según esta vieja gloria que de maternidad no sabe nada. Aunque a lo mejor se refería al concepto de maternidad responsable que demostró la Ministra de Defensa poniendo en riesgo a su hijo al pasearse en avión para arriba y para abajo con tal de hacer propaganda, hasta el punto de que se le adelantó el parto. Claro que siempre se le puede echar la culpa a Aznar.., hablo del parto prematuro, no del embarazo, claro, que no quiero entrar en esa moda.

La Ministra de Igualdad ya pretendió a través de un teléfono enseñar a los hombres a ser hombres. Ahora quieren enseñar a las madres a ser madres.., y a las mujeres a ser objetos. Esta niñata en breve querrá enseñar a su padre a hacer hijos. De momento ya hemos visto a De la Vega queriendo enseñar a las madres a ser madres cuando ella no lo ha sido nunca.

Pues bien, ni siquiera se pudo iniciar ese debate, pues hubo quienes se empeñaron en que el debate fuera otro, y en su propio empeño forzaron que la policía local no hiciera la vista gorda sobre el uso de la megafonía y, como consecuencia, prohibieron hacer uso de ella. De mala forma se puede alguien hacer oír en plena calle sin megafonía. Algo que usa sin problema cualquier mendigo con una armónica, se negó a unas personas que esperábamos transmitir nuestros puntos de vista favorables a la vida y a la grandeza de ser mujer.

Sí, como suena. Apareció por allí un grupo numeroso de falangistas con un puñado de pancartas individuales en las que por un lado se pedía un no al aborto, pero que por el otro se acusaba a Esperanza Aguirre de financiar los abortos en Madrid. Llegaron y empezaron a colocar pancartas en las manos de los asistentes siguiendo la consigna que una de sus cabecillas dijo, la que encabeza este artículo: "¡Venga rápido, id repartiendo ya las pancartas! Y dadle a las personas que no sean conocidas...". Había que haber visto la cara de varias señoras cuando miraron sorprendidas la pancarta que sin comerlo ni beberlo habían puesto en sus manos.

-Yo no he venido aquí a atacar a Esperanza Aguirre, de haberlo sabido no vengo... Y desde luego que no volveré.- Oí que decía una señora a su amiga, y ambas dejaron las pancartas y se dispusieron a irse.

La Policía, que ya había verificado los permisos para la concentración, se acercó y pidió la presencia de responsables de Falange para ver si tenían algún permiso. No lo tenían, ni tampoco es preceptivo tenerlo para reunirse en la vía pública. Pero el asunto ya había derivado hacia Falange Española, ya se habían convertido en los protagonistas. Así que tras un rifi rafe con los falangistas ofendidos porque se les impedía manifestarse, la Policía Local, después de varias consultas a sus superiores, comunicó a los organizadores del evento, ajenos a Falange, que no se podía hacer uso de la megafonía. La comunicación a la Delegación del Gobierno se había hecho en tiempo y forma, por lo que el evento programado podía tener lugar, pero... Pero es preceptivo un permiso municipal para el uso de megafonía, ¡miratúpordonde! Así que al final fue por orden del Ayuntamiento de Gallardón por lo que el debate no pudo tener lugar.

Hubo debate, sí, y hasta enardecido, pero fue con los falangistas empeñados en usar el acto para sus reivindicaciones políticas y en poco menos que desbancar a todos los políticos, por miserables. De nada sirvió el que les intentara hacer ver que estaba de acuerdo, que precisamente esa miseria propia de los políticos era la que les llevaba a ellos, como políticos, a reventar un acto que tenía un objetivo concreto, puesto que su soberbio empecinamiento en anteponer sus objetivos políticos a los objetivos de la convocatoria, provocó la aplicación de la normativa al pie de la letra. Y ya se sabe que las normativas del Ayuntamiento de Madrid están por encima del bien y del mal, de jueces y tribunales, y hasta de la Constitución. Pero es lo que hay, a no ser que uno quiera tirarse años y gastar dinero en abrir un procedimiento contra la administración municipal.

La Coordinadora de la Plataforma por la Vida y la Mujer, Pilar Gutiérrez, explicó a los presentes que la convocatoria se aplazaba para el viernes próximo. El lunes intentará recabar cuantos permisos haga falta, y además consiguió la promesa de los falangistas de que no acudirán más que como ciudadanos y no como organización política, para evitar divisiones y problemas.

Pero lo cierto es que han dado armas a los propagandistas de los proabortistas. Ya utilizan como medio de descalificación el supuesto dirigismo religioso de las propuestas pro vida, algo que en absoluto es cierto -por mucho que efectivamente las religiones propugnen el respeto a la vida- pues no se trata necesariamente de convicciones religiosas, sino éticas, morales y humanas, además de basarse en un profundo respeto por la vida, y del hecho de no considerar que la mujer sea dueña de la vida sino portadora de ella. Ahora les han ofrecido la excusa para la falacia de que además "es una propuesta de extremistas de derecha". Lo que faltaba. Flaco favor han hecho a lo que dicen defender.

Si de lo que se trata en primera instancia es de contrarrestar la propaganda mediática -que ya se ha puesto en marcha para tratar de inventarse el derecho al aborto- y recordar que en absoluto el aborto es un derecho de la mujer, y que la vida que lleva dentro no es suya, lo primero que hay que lograr es eso; exponer ese mensaje. Y no se logra impidiendo con necedades y pataletas que dicho mensaje se pueda difundir. Y es que hay amores que matan.