lunes, 15 de septiembre de 2008

El miedo vasco.

En el País Vasco hay algo aún mayor que la falta de libertad: el miedo.

Y ese miedo se evidencia en el hecho de que hay 67 ediles, 67 personas elegidas democráticamente para representar los intereses de los vecinos en sus Ayuntamientos, que no han tomado posesión de sus cargos. Y eso pasa en un país de Europa, en España, que se autodefine como una democracia y un Estado de Derecho. En absoluto es ninguna de las dos cosas un país en donde sucede esto.

En el informe del Observatorio Mediterráneo de Derechos Humanos se pone de manifiesto que hay 270.075 vascos que residen fuera de su región a causa del miedo y de la falta de libertades. La mayoría residen en Madrid y en Castilla y León.

Yo apelo desde aquí a todas las personas de buena voluntad para que no callen, para que repitan en alto y en donde sea que un país en donde sucede esto no es un país libre. Y que exijan que este orden de cosas acabe de una vez, sin medias tintas y palabrerías huecas. Y que se habilite un sistema para que esos vascos puedan votar en su región aunque no residan en ella por miedo.

Y que se inhabilite de por vida para cargo público alguno a todos esos hijos de puta que se hayan siquiera presentado bajo unas siglas que usan o aplauden la violencia, la extorsión y el miedo como arma política o económica. No vale ilegalizar tan sólo a dichas siglas, hay que evitar que esa chusma se presente bajo ningún disfraz.