miércoles, 24 de septiembre de 2008

No a la hipocresía política.


En la concentración de ayer en Cibeles era lo más exigido a la clase política.

La insistente campaña mediática contra las víctimas hizo que nos reuniésemos muy pocos ante ese magnífico edificio que es el Palacio de Comunicaciones en Cibeles. Pero allí estuvimos manteniendo el tipo dignamente.

Aparte de la exigencia de que se disuelvan las Corporaciones en donde campan a sus anchas quienes ya son considerados por sentencia del Supremo como pertenecientes a ETA, el desprecio hacia la hipocresía de los políticos era clamorosa. Y alcanzó hasta a la propia Soraya S. de Santamaría que apareció por allí, hizo unas declaraciones y salió con el rabo entre las piernas mientras se le increpaba por el cambio de posición de su partido y por la hipocresía de decir que se apoyará al Gobierno sin exigir ya siquiera la derogación de la autorización parlamentaria para negociar con los terroristas.

No era esa la actitud ante otras formaciones políticas como Ciudadanos, representados por su líder, Albert Rivera, que hasta firmó autógrafos, o Mikel Buesa, ex presidente del Foro de Ermua y hoy perteneciente al partido de Rosa Díez, UPyD. Ellos estuvieron de principio a fin, como uno más. Soraya llegó sólo a hacerse la foto. Como ya he dicho, salió por piernas en cuanto hizo una declaración ante los periodistas que la aguardaban.

Entre los asistentes se encontraban conocidas víctimas del terrorismo etarra, así como el nuevo presidente de la AVT, García Casquero, y miembros de su junta directiva como Manoli Lacharro, además de destacados líderes de la lucha contra ETA en el País Vasco. Se hacía patente la indignación hacia la última cínica declaración del portavoz socialista, Alonso, en el sentido de no instar la disolución de los ayuntamientos etarras en nombre de un supuesto marco legal -que por lo visto no incluye la Ley de Bases de Régimen Local- y alardeando del supuesto empeño del PSOE en expulsar de dichos ayuntamientos a esos indeseables. Y digo supuesto empeño pues no han movido un dedo para promover mociones de censura, único instrumento para conseguirlo, sino sólo ruido mediático para engañar a incautos.

Curiosamente hoy no es noticia esa concentración, la noticia de hoy es la detención en Francia de dos etarras. Aunque resulta que dichos detenidos no son otros que viejos conocidos de los que negociaron con la ETA, perfectamente localizados. Uno de ellos incluso compañero de mesa en diversos actos de Otegui y Pernando Barrena. O sea, que han detenido a sus amigotes. Y resulta que son de ETA, ¿qué raro, verdad?