domingo, 28 de septiembre de 2008

Reincidente zascandil.

Zapatero agradece a Obama que le haya mencionado en el debate con McCain.

Este pobre y endiosado iluminado ahora insiste en lo que ya hizo con diferentes líderes en el pasado. Está decidido a que todos los países de nuestro entorno nos den de lado. Ya lo hizo en su momento con Ángela Merkel, lo repitió con Sarkozy, y volvió a hacerlo con Berlusconi. Ahora le toca a McCain. Este pobre memo desconoce lo que significa la diplomacia y la política internacional. Con esas idioteces no hace más que perjudicarnos a todos, pues no habla como líder de un partido sino como Presidente del Gobierno español. O como le gusta a él considerarse: Primer Ministro. Pero es que además de posicionarse en campañas electorales foráneas- cosa más propia de repúblicas bananeras que de países civilizados-, siempre apuesta a caballo perdedor. Además de que vaya honor el ser mencionado junto a Chávez, Morales, Correa y el fanático islamista Ahmadinejad. Menudo nivel.

Y luego vuelve a repetir la ya cansina y falaz consigna anticapitalista que se ha aprendido junto a Pepiño en estos últimos días. Estos dos juntos saben tanto de economía como una almeja del caribe sabe de acupuntura. O puede que incluso menos. Pero, eso sí, tienen un desparpajo y una caradura increíble. Aunque poco mérito, pues no es mérito conseguir con ello el aplauso de sus aún más ignorantes seguidores. Debe ser por eso por lo que considera que la educación en España va estupendamente y que los informes que dicen lo contrario están hechos por antizapateristas. Con el nivel que tiene la educación, le resulta muy fácil arrancar adhesiones de la cada vez más extendida y creciente masa de ignorantes.

Y sigue acusando de la crisis a todo el mundo menos a los que no han conseguido evitar la nuestra, entre los que él se encuentra en primer lugar. Si tanto dice que aquí no nos afecta la crisis subprime, y tampoco la financiera, ¿de qué crisis está acusando entonces a Bush, a Reagan y a Aznar que tanto nos está afectando? El acusar a Reagan de capitalismo salvaje cuando fue el artífice del resurgimiemto económico estadounidense tras el desastre Carter, consiguiendo el pleno empleo, gracias a una política que aquí en Europa copiaron tanto la conservadora británica Thatcher como el socialista alemán Helmut Smith, denota una desinformación e incultura histórica ciertamente notable. Tampoco recordará la excelente relación que mantuvieron Reagan y González, seguro. Cuando tanto él como Pepiño hablan peyorativamente del apoyo de Aznar y Rajoy a Reagan, debería de incluir también a sus conmilitones Smith y Felipe. Pero a estos no les interesa en absoluto la verdad ni la historia, sino la manipulación de quienes están encantados de ser conducidos como rebaño ovino. Y si para ello tienen que decir que Moisés era negro, lo harán.

La política de intervencionismo de Bush que él aplaude no es más que el fracaso del intervencionismo. Y así lo perciben la mayoría de los americanos. Tanto que hasta Obama ahora recula. El que se plantó ante el tal intervencionismo fue McCain. Y habrá que recordarle a Zapatero que la crisis de las subprime, la de las hipotecas basura, la de los créditos sin garantías, no la produjo más que una política que quiso ser socializante y dar créditos a quienes menos tenían. Lo que él propone no sería más que el darle sólo a los que tienen. Tal como ya hace aquí, aumentando la diferencia entre los que más tienen y los que no tienen más que necesidades. Por otra parte, su intención de subvencionar el paro en vez de luchar contra él fomentando la creación de empleo, no es más que un seguro para que la crisis sea cada vez más grave. Y sin necesidad de que nos ayude Bush.

Es mejor enseñar a pescar que el dar peces. Luego más vale invertir en creación de empleo que gastar en subvencionar el paro. Pero lo que es verdaderamente sangrante es que en su discurso ante la ONU se dedique a hablar de abolir la pena de muerte cuando aquí aboga por la muerte de inocentes nonatos, y de evitar la pobreza en el mundo cuando él está propiciando la pobreza en España. Suena a coña marinera oir a un personaje dar lecciones a otros de como erradicar la pobreza mundial y de como repartir la riqueza, cuando en su país no sabe como hacerlo. Bueno, no es cierto, repartir la riqueza sí sabe, y si no que se lo pregunten a todos los zapateristas que viven de ello.

Para dar lecciones primero hay que saber de lo que se habla, y éste, hoy por hoy, no puede dar lecciones más que de como mentir y creerse sus mentiras. Eso lo hace de primera.