lunes, 6 de octubre de 2008

Almuerzo de consolación.

El Presidente francés invita a Zapatero a almorzar.

Tras no haber tenido en cuenta en la reunión del G8 del sábado pasado a Zapatero, Sarkozy cree haber detectado, a través de los medios de comunicación, un malestar en el Gobierno español. Por eso invita a su presidente el viernes a almorzar. Así que nuestra diplomacia, liderada por Moratinos, ya ni siquiera funciona para hacer llegar ese tipo de cosas a los gobiernos aliados. Tienen que ser dichos gobiernos los que adivinen la cara que se le pone al pobrecito Zapatero y si hace mohínes a Sonsoles por verse ninguneado. El problema es que el asunto no va solo con él, nos afecta a todos.

El peso de España en Europa está bajo mínimos y eso ha sido una labor de la que se ha encargado personalmente Zapatero. Y los últimos chistecitos en la ONU no han ayudado en nada para mejorarlo. Europa no perdona a los payasos. Aunque esa misma UE es especialista en hacer el tonto conjuntamente, por lo que la división está servida. A lo mejor tiene que ver con la apuesta de ZP por Europa.

Lo cierto es que la alemana Merkel, tras criticar a Irlanda la semana pasada por aumentar la garantía a los depósitos bancarios hasta el 100%, ahora va y hace lo mismo. Europa está hablando de subir esa garantía hasta los 40.000 euros, el doble de lo que está garantizado en España, con lo que se evidencia el maltrato de nuestra banca hacia los pobres clientes. Ésa y no otra es el motivo de la supuesta fortaleza de nuestra banca. Esta tarde Zapatero ha convocado en Moncloa a los presidentes de los grandes bancos y cajas de ahorros de forma urgente. El miedo empieza a aflorar entre la gente y no es Rajoy quien lo crea, no; es el propio Presidente del Gobierno quien no hace más que crear cada vez menos confianza.

La nueva corriente intervencionista que contagia a los gobiernos tras la intervención del plan Bush, en mi opinión no augura nada bueno. Ni siquiera creo que la garantía de depósito deba cubrir el 100% sin límite alguno, pues ello llevará inevitablemente a que los pequeños ahorradores terminen garantizando a las grandes fortunas. Además de que este tipo de garantía total tendrá un coste aún no evaluado y embarca al Estado en un compromiso garante de los riesgos que asuman libremente los particulares, está el hecho de que se asemeja a una competencia desleal respecto a otros países socios. Hoy mismo ya habrá multitud de grandes depositantes organizando el trasvase de fondos a bancos alemanes e irlandeses.

Lo que cada vez está más claro para la gente de la calle es que esta crisis se veía venir desde hace tiempo, y que aquí el Gobierno no sólo no hizo nada para paliarla, sino que mintió negando que existiera para así poder ganar las elecciones. Y que ese mismo Gobierno nos ha convertido en un cero a la izquierda -nunca mejor dicho- en el concierto internacional.

Pero es que ya no para ahí la cosa, no; el PSOE se empeña en acusar a Rajoy de todos los males del mundo si no traga con lo que sea. Si primero fue Blanco el que torpedeaba la entrevista entre Rajoy y Zapatero, hoy es Leire Pajín quien desde el partido del gobierno sigue empeñada en que el único objetivo de la reunión es que Rajoy apoye en lo que sea a Zapatero. La Vicepresidenta del Gobierno ayer mismo volvía a mentir diciendo que el Gobierno garantizaba los dopósitos bancarios; no es cierto, la garantía cubre sólo 20.000 euros.

Pero éstos ya están en lo mismo que estaban antes: negando la realidad. Antes negaban la crisis, ahora niegan que haya problemas bancarios. Así que lo mejor es que vayamos preparándonos. Lo que no entiendo es para qué va a Rajoy a Moncloa si no se va a hablar de nada importante y los Presupuestos ya están decididos. Se ve que Rajoy echa de menos las anteriores burlas de Zapatero en las otras reuniones que mantuvieron con otro sangrante motivo. Los hay masoquistas, pero pocos dirigen un partido con tal cantidad de militantes. O a lo mejor va a ayudar para hacer lo mismo que hace el gobierno: decir que no pasa nada y no hacer nada. Por lo visto creen que así se genera confianza.

¿Y qué dicen a todo esto los sindicatos? Pues aplauden al Gobierno y hacen culpable a Rajoy por no decirle a ese mismo Gobierno lo que tiene que hacer para mitigar la crisis. De coña.