domingo, 12 de octubre de 2008

Barbie soldado.

El Ministerio de Defensa oculta durante 24 horas un enfrentamiento bélico de nuestras tropas en Afganistán.
En el enfrentamiento con los terroristas talibanes murieron dos de ellos. Lo sorprendente es que Defensa dice que no tiene notificación oficial sobre si los disparos que mataron a los dos terroristas fueron realizados por nuestros militares o por los del Ejército Nacional Afgano y se negó a informar sobre el número de militares españoles que participaban en la operación, así como del momento en que se produjeron los hechos.
El caso es que el sábado nuestros soldados escoltaban un convoy del Programa Mundial de Alimentos, junto con tropas afganas, cuando sufrieron un ataque por parte de terroristas talibanes. Claro que el Ministerio de Barbie le llama hostigamiento, no ataque, y al enfrentamiento posterior "intercambio de disparos". Que ya se sabe que Barbie es pacifista. Y es que ya no saben qué inventar para seguir con el engaño de que no estamos en una guerra.
Han tardado 24 horas, imagino que para poder tener tiempo para titular el informe, porque eso de titularlo "La ISAF defiende al Programa Mundial de Alimentos de un ataque, mata a dos insurgentes" tiene su aquel. Vamos, que no han dicho eso de que los malos les querían quitar los bocadillos que iban a repartir, de milagro. Y lo de llamar insurgentes a los terroristas talibanes ya tiene guasa. De insurgentes nada, son el enemigo. Son ni más ni menos que a los que se venció y expulsó del poder con la guerra. Pero como no hay que decir que hay guerra, pues tampoco hay enemigo, claro.
Aunque luego continúa diciendo: "Con su intento de detener el reparto de comida a los ciudadanos afganos más necesitados y su intento de confiscar su propiedad en la carretera, estos enemigos de Afganistán han demostrado su total desprecio por el pueblo al que aseguran servir", con lo que resulta que es el pueblo afgano el que tiene enemigo, no nuestros soldados. Será por eso por lo que nos atacan, claro.
Y el atraso en dar la información puede que fuera para que la gente no vaya a pensar que las armas que salían en el desfile disparan algo más que tapones de corcho. O que los soldados se preparan para otra cosa distinta que para repartir bocadillos. Y eso de que el Ministerio de Defensa no tenga información de quienes causaron las bajas enemigas, tiene castañas. A lo mejor fue Jonh Wayne. Supongo que habrá formas de ser más ridículamente hipócritas, pero reconozco que es muy difícil.