sábado, 11 de octubre de 2008

Coñazos.

Rajoy dice que el desfile del día de la Hispanidad es un coñazo.


Es lo que ha dicho a Arenas creyendo silenciados los micrófonos. Pues muy bien, no asista. Pero si asiste ya no tendrá autoridad moral alguna para criticar la sonora sentada de Zapatero ante el paso de la bandera norteamericana en aquel desfile que se hizo famoso precisamente por ello. De ser coherentes, ni Zapatero debió asistir a aquel desfile, ni Rajoy al de mañana. Pero el problema es que los votantes de Rajoy -en su inmensa mayoría- ven el día de la Fiesta Nacional y el desfile de sus Fuerzas Armadas como un símbolo de la unidad de España y hasta de su propia existencia. Al menos así era el año pasado.

Esos militares que van a protagonizar lo que a este idiota redomado le parece un coñazo, lo harán con sacrificio y esfuerzo. Mucho menos que el que se les exige en el cumplimiento de sus misiones, de las cuales también es un símbolo el coñazo de desfile. No sé si Rajoy se refería al desfile o a algo de la Ministra de Defensa, pero en cualquier caso, el verdadero coñazo es cargar con unos políticos indignos del pueblo al que constantemente utilizan y engañan para provecho propio. Y ahora ya hasta insultan.

No vaya al desfile, Sr. Rajoy, pero váyase de una puñetera vez a su casa y déjese de engañifas y de falta de respeto a sus electores y a sus principios. A los de sus electores, claro, que los suyos ya no son más que finales y al final perjudicarán a su partido sin más éxitos que los que se puedan imputar a fracasos de otros. Al tiempo. Además de que a usted, hablando de coñazos, le toman constantemente por el coño de la Bernarda y hasta parece que le gusta, pues no ha anulado su siempre aplazada entrevista con el Presidente para hablar.., ¿de qué?, y para que se vuelva a reír de usted en sus barbas.

Vamos a ver si ahora alguien de su formación política protesta o dice algo, y con qué cara, por el hecho de que el Ayuntamiento de Sevilla haya decidido suspender los actos de celebración de la Fiesta Nacional. ¿Podremos llegar a tener alguna vez la fiesta en paz sin que nos den el coñazo los políticos?


P.D: Puede que indirectamente haya hecho un favor a España y ahora como reacción el PSOE se reconvierta en defensor de los valores patrios. Con tal de llevarle la contraria, Pepiño es capaz de cambiar cualquier cosa. Incluso las consignas.