viernes, 10 de octubre de 2008

Decretazo.


Con la ayuda de la amistad.

Mientras Zapatero le pide a Sarkozy que repita la foto de los líderes europeos, pues él no salió en la anterior, el Gobierno aprueba un fondo de hasta 50.000 millones de ayuda a la banca comprando activos de dichas entidades -a pesar de asegurar ayer mismo que no se haría de inmediato- por Decreto Ley. Y además el Vicepresidente pone en evidencia la mentira de Zapatero, al decir que "no es labor del Gobierno decirle a los bancos cómo manejar su cartera", en alusión a la exigencia del PP de que se cumpliera lo afirmado por el Presidente sobre que el fondo era para dar créditos a familias y PYME.

La prensa y las televisiones del pesebre se prestan a repetir como loros la mentira de Solbes de que esto no costará ni un duro a los contribuyentes, cuando aún no se ha explicado suficientemente su mecanismo ni existe un reglamento para ello. Pero ya se sabe que se constituirá a base de emitir deuda pública, que tiene un coste financiero determinado. La Vicepresidenta, además de aprovechar para arremeter contra el PP, va y dice que el Gobierno "ni ayuda ni presta, sino que invierte" dinero para este fin, pero de ser así ¿porqué no invierte de verdad como ha hecho el gobierno británico y pasa a formar parte del accionariado de la banca en apuros? Así nos beneficiaríamos cuando ésta se reponga y vuelva a ser rentable.

Sin embargo lo que se hace es comprar activos que no se sabe lo que valen en realidad, y que de ser tan sanos como dice Zapatero no habría motivo para comprarlos con dinero público pues los propios bancos y cajas podrían venderlos a inversores privados. Pero claro, estos inversores no quieren activos que dicen tener un valor a nivel contable y en realidad valen mucho menos. Además, si lo que se les compra son los sanos, ¿qué les pasará a las entidades que se queden con los tóxicos? Porque si su destino inevitable es la bancarrota, mejor adelantarse con fusiones, o compra de activos y cartera de clientes, por parte de entidades sin riesgo.

Y hablando de la Vicepresidenta, caradura y mentirosa donde las haya, ¿han notado que cada vez que miente ataca al PP? Debe ser por eso por lo que no ha dejado pasar ni una sola de sus comparecencias sin atacarlo. Ahora lo hace para tapar la mentira que le colaron ayer al PP a través de Montoro, cuando le aseguraron que el paquete se aprobaría la próxima semana porque primero había que consultar al Consejo de Estado. Pues ni Consejo de Estado, ni próxima semana, así que a atacar al PP y a decir que miente.

La operación no es más que salir en ayuda de los ricos y poderosos que han puesto en riesgo el sistema por su codicia e irresponsabilidad. Imagino a más de uno de estos supermillonarios brindando por haber conseguido que entre todos paguemos sus deudas. El que el vigilante de la operación no sea otro que Solbes, no hace más que afianzar la impresión de que se quiere hurtar al control parlamentario -Solbes dice que habrá control parlamentario cada cuatro meses, pero ya sabemos de ese tipo de control- y a la opinión pública el modo como se distribuye, y a quienes, dicha ayuda. ¿Porqué ese miedo a la transparencia?

Posiblemente porque se trate además de dar liquidez a los que sólo tienen ese problema pero no el de solvencia, de arreglar la solvencia de los que no son solventes. O sea que, con la excusa de dotar de liquidez al sistema financiero, se va a tapar la pésima gestión de Cajas afines a las que se les deben muchos favores. Aunque en realidad ese dinero no llegará al crédito de personas y PYMEs pues la banca -incluso la supuestamente saneada- lo necesita para pagar su deuda.

De cualquier forma, muy poca confianza van a transmitir quienes, además de no tener credibilidad, han sido los mismos que fueron incapaces de ver venir la crisis en la que estamos. ¿Cómo van a gestionar la crisis quienes no la previeron? El intento de firmeza que Zapatero interpretó en la rueda de prensa con Sarkozy era toda una parodia de sí mismo, y la afirmación del Presidente francés de que el que Zapatero pidiese una cumbre para hablar de la crisis era muestra de la importancia que éste tiene para Europa, un chiste. Aunque bastante mejor que el que ZP soltó en la ONU.

Y ahora, un ejemplo de como el amiguismo practicado en el PSOE lo pagamos todos.