miércoles, 22 de octubre de 2008

Trapicheos y lloriqueos.

Los Presupuestos, aprobados a cambio de dinero para los nacionalistas.

Zapatero ha comprado el voto de galleguistas, vasquistas y navarristas, o sea, de los arribistas. Lo de Navarra, especialmente despreciable. El Presidente de esa comunidad ha hecho un pacto con el PSOE al que ha dado primacía sobre el que tenía con el PP, tan sólo para salvar el sillón. Bueno, para salvar los sillones, pues inexplicablemente también es presidente de la Caja de Ahorros de Navarra. ¿No les huele mal?

En el caso del País Vasco ya se ha llegado incluso a cederles las competencias en la gestión de las telecomunicaciones, rompiendo la unidad de mercado, cosa que poco ayudará a la recuperación económica, y haciendo que el Estado renuncie a una cuestión de estrategia nacional. Y todo a cambio de unos votos. Lo de los nacionalistas no tiene nada de nuevo: se dedican a exprimirnos a todos al tiempo que dicen no querer formar parte de ese "todos". Estos presupuestos se hacen en base a una previsión de crecimiento falsa, y lo saben de sobra. No vamos a crecer ese 1% en el que se basan los cálculos presupuestarios, ni la previsión de parados va a ser la que se dice. Y para más recochineo, no se han deflactado los tramos del IRPF con lo que en la práctica nos subirán los impuestos.

La inversión pública, motor donde los haya de la economía en tiempos de crisis, se reduce sensiblemente, un 15% en términos reales. Y mientras, se derrocha en Ministerios como el de Vivienda o el impresentable de Igualdad, en donde el sueldo medio de sus funcionarios asciende a 51.000 euros anuales. Ya me dirán para qué. Suena más a una agencia de colocación de amigos a los que no se ha podido colocar en listas, ayuntamientos, diputaciones, o enchufes varios; algo muy típico de este PSOE.

Y luego vienen con las mentiras para justificar lo injustificable y atacar a una oposición acomplejada y que les hace el juego. La intervención del portavoz del PSOE, Alonso, intentando con un ataque hacer una defensa imposible de la falta de argumentos de Solbes y Zapatero, es un ejemplo de desfachatez extrema. Y como ejemplo, estas frases de esta misma mañana en el Parlamento:

"Ustedes proponen bajar el gasto público, el Impuesto de Sociedades y aumentar la desgravación por vivienda. Pero el dinero para hacer cosas no sale del aire. Por eso, señores del PP, digan de una vez por todas sus verdaderas intenciones porque los españoles tienen derecho a saberlo", y añade que al PP "no le importa la solidez de nuestras finanzas públicas o la solvencia de nuestro sistema financiero. No le importan los ciudadanos. Y con ello de muestra su incapacidad para gobernar este país".

Este amigote de Zapatero, y jeta profesional, omite que lo que tenemos derecho a saber los españoles es precisamente lo que ellos nos ocultan. Por ejemplo, esos 500 millones que se va a gastar el Ministerio de Industria en el capricho de Sebastián para financiar a quienes compren vehículos que usen energías alternativas -las de sus amigos- con el cuento del cambio climático. Al precio que están, y aún con subvención, lo que se hace es seguir ayudando a los ricos. Así fardarán de ayudar al planeta; con nuestro dinero, claro.

Y una vez rescatado ese dinero, que efectivamente no viene del aire, podríamos rescatar también esos 1.250.000 euros que se va a gastar Aido en el teléfono para hombres, que ya tiene bemoles la cosa. O de los 17 millones que su ministerio se va a gastar en gastos corrientes y en nóminas millonarias. Dicho gasto supone más del 21% del presupuesto global de dicho Ministerio y es la única partida que sube. Lo que se dedica a fondos de asistencia social para las víctimas de violencia de género no sube, está congelado. Y el Programa para Igualdad de Oportunidades se rebaja en cinco millones y medio. Los españoles tenemos derecho a saber porqué lo único que sube es lo que van a cobrar los enchufados en dicho Ministerio.

Se aumenta lo que va destinado a las Comunidades amigas, y se reduce lo destinado a las Fuerzas de Seguridad y a las Fuerzas Armadas. Se aumenta hasta límites increíbles el costo de administrar nuestro dinero, de forma que por ejemplo, en la Seguridad Social administrar 100.000 millones nos cuesta más de 12.000 de esos mismos millones. Alucinante. Es de ahí, señor Alonso, de donde se puede sacar dinero para aumentar nuestra competitividad y apoyar a la pequeña empresa a generar empleo, no del aire. Y si se bajan los impuestos, la economía se dinamiza, con lo que aumenta lo recaudado pues aumentará el dinero sometido al Impuesto por el Valor Añadido. No es aumentando el porcentaje de lo que se cobra como se ayuda a la economía, pues nos quita más dinero de unos bolsillos que cada vez cuesta más llenar.

Pero a éstos les da igual. Solbes sigue con esa cara de dejadez y de que con él no va el asunto, diciendo sandeces y mintiendo descaradamente. Si miente sobre lo que ya ha hecho y dicho, como se puede comprobar tan sólo con leer las hemerotecas o repasar los vídeos de las televisiones, ¿vamos a creerle cuando habla de lo que pasará en un futuro?

Y mientras, Zapatero llorando por ahí porque quiere estar presente en donde hace no tanto dijo que no era importante estar. Justo en la cocina económica mundial, en donde Solbes decía que participábamos más de lo que se cree. Ahí, donde no nos quieren ver. Ahora recurre a Sarkozy para que le pida a Bush que le deje ir. Patético. Y ese mismo Solbes es el que vendió un altísimo porcentaje del oro de nuestra reserva diciendo que no era buena inversión. No hay más que ver lo que ha subido la cotización de esa mala inversión y los miles de millones que hemos perdido. Y él tan fresco e intentando enseñar a los demás economía. No es de extrañar, cuando su jefe intenta vendernos lo importantes que somos, la magnificencia de nuestro sistema financiero o lo bien que sientan internacionalmente sus bromas de primer ministro. Ya lo estamos viendo, ya.