miércoles, 8 de octubre de 2008

Zapatero se apropia de la receta del PP.

El Gobierno tendría que garantizar que la inyección de 30.000 millones de nuestro dinero va a propiciar los créditos a las familias y a la pequeña y mediana empresa.

Habrá que esperar a las explicaciones técnicas de la operación y valorar su costo. Y desde luego vigilar que ese dinero no se vaya a financiar a unos pocos cuyas empresas han entrado en dificultades por su mala gestión. Dicho dinero debe dirigirse a favorecer el crédito a las pequeñas y medianas empresas y a las familias, motores de la economía. Esperemos que así sea, aunque yo, sinceramente, no me fío de cómo van a llevar a cabo una medida que a priori parece razonable. Veremos si no termina usándose solamente como instrumento para sanear los balances de la banca. Espero que esto no sea el resultado de la reunión de ayer con la banca y que ésta haya salido de ella con 30.000 millones en el bolsillo.

De momento, Zapatero ha arrebatado mediáticamente la receta del PP, la propuesta de Montoro, y ni siquiera hace mención a quienes le dieron la idea. Y se apunta también teatralmente la foto con la banca y el aumento de la garantía de depósitos. Todo de cara a la galería. Veremos si hay algo tras la fachada. Veremos si esto tiene el efecto deseado de evitar la huida de fondos a otros países que garantizan el 100% de los depósitos. Y más cuando, por ejemplo, parece que Inglaterra este miércoles va a inyectar una suma desmedida para apoyar a los grande bancos británicos; se trata casi de una nacionalización en la práctica tras el descalabro bursátil de los valores bancarios, y puede que atraiga a grandes depositantes de bancos españoles.

Hoy Zapatero ha tomado la primera medida real en toda la crisis, y es una medida que toma de la oposición; no proviene de su equipo. No era previsible que tuviera la bonhomía de reconocerle a la oposición la bonanza de su receta, pero la propia oposición tampoco parece que esté por la labor de hacer hincapié en ese hecho. Bienvenida sea la medida y esperemos que se aplique como debiera. En cualquier caso Zapatero ha vendido la idea de que la derecha no apoya a la izquierda y la izquierda sí apoya a la derecha, como en el caso de EEUU. Aunque considerar izquierda al Partido Demócrata norteamericano es algo que poco tiene que ver con la realidad.

Zapatero ha inutilizado a nivel mediático la próxima reunión con Rajoy, y la lógica exigencia de la oposición de que se retiren los Presupuestos Generales del Estado, para poder consensuarlos, ha quedado difuminada. Por enésima vez Zapatero a noqueado y bloqueado a Rajoy. Y estaba cantado, precisamente por el empeño de este nuevo PP de no hacer oposición y centrar la poca que hace exclusivamente en los asuntos económicos. No parece muy razonable esperar a que el oponente pierda las elecciones en vez de procurar ganarlas ellos.

El PSOE ha trasladado la idea a la opinión pública mediatizada de que el PP no arrima el hombro ni propone soluciones. Han estado provocando con esa cantinela desde que no admitieron siquiera discutir las medidas que dicho partido propuso en las cortes de cara a los Presupuestos Generales. Y cuando va y lo hace, le roban la idea y no reconocen que es una propuesta de dicho partido. Tal vez por eso cuando las encuestas hablan de la pérdida de intención de voto hacia el PSOE -se habla de un millón de votos menos- esa pérdida no se traduce en una previsible victoria del PP. No, tan sólo reflejan un empate. Algo debe de estar haciendo soberanamente mal el PP.

Pero tras todo lo anterior me asaltan unas dudas: Si nuestro sistema financiero es el más sólido y saneado del mundo -Zapatero dixit- y nuestros bancos no tienen activos contaminados, ¿porqué tenemos que salir en su apoyo con dinero de todos? Porque es sabido que en todos los países se ha hecho precisamente porque los bancos tienen problemas. Y además, si el Banco de España ha avisado en una directiva a los bancos para que dediquen su dinero a pagar su deuda y no a dar créditos, ¿cómo casa eso con lo dicho sobre que el dinero es para el crédito familiar y empresarial?