domingo, 9 de noviembre de 2008

Un acto de guerra.

Dos soldados españoles muertos y otro gravemente herido en un ataque en la guerra de Afganistán.

Su blindado fue objeto de un ataque suicida con coche bomba. Mi más profundo pésame a las familias de esos jóvenes, y a sus compañeros. Sé la angustia que se produce en las familias de los soldados cuando se producen bajas, lo he vivido en carne propia. Las familias sí sabemos que nuestros hijos y familiares están en una guerra. Lo sabemos de sobra y por eso la zozobra es diaria. El resto parece que se cree la mentira del Gobierno de que estamos en misión de paz.

En Afganistán se libra una guerra contra el terrorismo talibán. Y contra los señores de la droga. Es una guerra con todas las de la ley. El hecho de que el ataque se produzca con una bomba, un coche bomba, un misil o un tanque, no tiene relevancia para que sea considerado como lo que es: una acción de guerra en una guerra. Un ataque terrorista se produce en un país en paz, en una guerra se podrá llamar como se quiera pero es un acto de guerra, lo lleve a cabo una guerrilla, un grupo armado, o un ejército regular. Las acciones de la resistencia francesa en la II Guerra Mundial eran acciones de guerra, no ataques terroristas.

Pero ya sabemos que aquí se intenta por todos los medios hacer creer que no participamos en ninguna guerra. Los del no a la guerra no podrían explicarlo, por lo que deciden decir que no hay guerra y se acabó. Saben de sobra que en España la mayoría es tonta y se deja engañar. Y lo hacen una y otra vez. Y no solo en este asunto.

Pero negarle a un soldado el reconocimiento a su sacrificada labor no es honesto, ni ético, ni justo; ni es usar de la verdad ni de la transparencia. Los demás países saben que están en guerra., sus ciudadanos también lo saben, y por ello valoran a sus soldados debidamente. Aquí ya hasta se les escaquean los honores debidos una vez muertos.

Veremos ahora la cara y el cuento de las lágrimas de cocodrilo de la Ministra de defensa. A ver qué dice, pero mucho me temo que seguirá con la cantinela zapaterista de siempre, confundiendo la paz con la guerra. Y mientras, nuestros soldados siguen muriendo en guerras que se dice que no lo son. Pero eso sí, Zapatero usará a esos caídos como mérito ante sus comensales inmediatos. A ver si así se queda la silla en propiedad.

Mis condolencias también a toda la familia militar.