lunes, 3 de noviembre de 2008

El PPSOE.

La deriva de la oposición hacia convertirse en una segunda firma del PSOE continúa.

Dolores de Cospedal ha insistido de nuevo en que hay que apoyar que España esté en la cumbre a pesar de Zapatero. Pues mire, va a ser que no; precisamente porque es Zapatero el que iría, no hay que apoyar su asistencia. Y mucho menos cuando ya ha dicho claramente que lo que va a exponer allí es una visión progresista y socialdemócrata, en vez de una visión que refleje el interés de España.

O hay oposición o no la hay, y ello se está reflejando en las encuestas que están dando una bajada del PSOE en más de un millón de votos, sin reflejar una subida clara y proporcional del PP. Hay encuestas que le apuntan una pérdida de de más de cien mil votos. No parece pues que el giro que están aplicando genere entre sus votantes más entusiasmo que el que genera entre sus propios diputados. Cada vez es más clara la falta de liderazgo y de un empuje que provoque confianza, ilusión y entusiasmo.

El que la oposición se esté presentando como cómplice del Gobierno en toda esta crisis y en los opacos intentos -y nada claros- de ponerle remedio, no ayuda en absoluto a generar ni ilusión ni confianza. Hoy lo más extendido es el desaliento y la desconfianza en todos los políticos, salvo muy poquitas excepciones. El que la oposición se pusiera en su sitio y hablara claramente no hará que la crisis se agudice, eso es sólo un cuento de la propaganda zapaterista. Pero es que el problema es que el PP ha terminado por creerse dicha propaganda. Y que obedece a los mismos bajo cuyas órdenes actúa Zapatero.

Hoy, el Presidente, ha presentado unos parches que dicen que irán en ayuda de quienes peor lo están pasando y lo van a pasar. Dichos parches aliviarán quizás a unos pocos, pero a quienes más aliviará será a la banca al evitar que quienes no pueden pagar sus hipotecas por estar en paro alteren el balance de dichas entidades engrosando la lista de morosos. Uno de dichos parches permitirá una moratoria de dos años durante los cuales se pagará sólo la mitad de las cuotas de la hipoteca. Pero se hará avalándolas a los bancos mediante el ICO, no dando el dinero a las familias. Es pues a sus amigos de la banca a los que sigue ayudando con otros 170 millones destinados para ello.

Tampoco parece que sea algo más que un hecho de pura justicia lo anunciado sobre retener menos en sus nóminas a quienes pagan más de lo que deben, y que por ello luego son destinatarios de devolución por parte de Hacienda. Eso parece algo de sentido común y debiera de haberse hecho independientemente de si hay crisis o no.

Pero de ajustar las tarifas impositivas del IRPF a la realidad, lo que se llama deflactarlas, nada de nada; por lo que en definitiva, pagaremos más impuestos todos. Incluso los que lo están pasando mal. Tampoco veo que los que lo están pasando mal porque ni siquiera pueden pagar una hipoteca y a duras penas llegan a pagar un alquiler, sean objeto de atención. Claro que en este caso la banca no obtiene nada.