miércoles, 19 de noviembre de 2008

Sinvergüenzas de valía.

Ya vale de tantos años de honradez de los honrados ladrones, que ahora ya hasta son de valía.

Después de varios episodios que demuestran como estos políticos que nos han tocado en suerte no son más que sinvergüenzas profesionales, que lo único que hacen es crear problemas donde no los había para luego presentarse como solución necesaria, mientras a lo que se dedican en realidad es a vivir como jamás lo hubieran hecho de tener que hacerlo a base de ganarse el dinero trabajando en vez de vivir del nuestro, ahora nos encontramos con el colmo de los colmos: los medios descubren una malversación de dinero público y se dice claramente que a la responsable no se le va a cesar porque es una política de mucha valía.

El caso ha tenido lugar esta vez en la Junta de Extremadura. Resulta que la Vicepresidenta de ese gobierno regional se ha comprado un coche de lujo de 68.000 euros -más de once millones de pesetas- con dinero público, o sea, con nuestro dinero. Pues bien, los medios han descubierto el pastel. La sinvergüenza que lo ha hecho va y dimite, pues no tenía excusa posible. ¿Pues creen que el Presidente de la Junta ha aceptado su dimisión y le ha obligado a pedir disculpas y hacerlo él mismo por no controlar a sus propios subordinados? Efectivamente, no. Y no sólo no ha aceptado su dimisión sino que ha hecho una demostración de que él no es más que lo mismo. Y para ello me remito a su declaración en la que dice -después de asegurar que no ha aceptado la dimisión de la sinvergüenza que tiene por Vicepresidenta porque es una política de valía y no puede ser que este asunto se la lleve por delante- que se devolverá el coche a quien se lo compró, quiera éste o no quiera, y así se zanja el asunto.

Reproduzco la transcripción literal de parte de la declaración de Fernández Vara, Presidente de la Junta de Extremadura: "... igualmente hemos convenido que..., el coche se devuelva. Se negocie con la empresa, se hable con ella,...elllll (expresión dubitativa).., lógicamente es una empresa que tiene, tendrá interés en seguir poder..., en poder seguir tiee.., trabajando con la Junta, y que se proceda a la devolución del vehículo porque... parece razonable que así sea".

Si un asunto de este cariz, que demuestra que un político es un ladrón descarado, no se lleva por delante a dicho político porque su jefe no acepta su dimisión, entonces estamos ante una clara evidencia de actuación mafiosa en la que los sinvergüenzas se protegen mutuamente olvidando que se deben a los ciudadanos y que el dinero que manejan como suyo es precisamente de dichos ciudadanos. Pero si además dicho jefe demuestra descaradamente que usa de la amenaza para intentar deshacer el entuerto, chantajeando a la empresa a quien se le compró el coche con dinero ajeno para que acepte su devolución, pretendiendo que eso zanja la cuestión, entonces el asunto es de mucho mayor calado. Y ese calado ya toca fondo cuando no hay ninguna Institución que exija responsabilidades -que pueden llegar a ser penales, pues se trata de malversación de caudales públicos, cuando no de robo directamente- ni que intervienga en defensa de los ciudadanos.

No veo a la Fiscalía enviando a la policía y a los fotógrafos para llevarse a protegida y protector ante el Juez. No veo las primeras planas de los medios poniendo el grito en el cielo. Pero sí veo a los sinvergüenzas de siempre que siguen sin rubor alguno hablando de ciento y pico años de honradez referidos al PSOE. Y también veo que lo que debería de ser obligación de la oposición lo tiene que realizar la prensa.