lunes, 29 de diciembre de 2008

Los sindicatos y la taza del váter.

Los trabajadores de una filial de Roca lanzan inodoros contra la empresa por el ERE que dejará en la calle al 80% de la plantilla.

Digo que si supieran que un ERE* lo aprueba la Autoridad Laboral dependiente del Gobierno, a lo mejor sería a Zapatero a quien tirarían al váter. Pero como es el sindicato UGT quien está detrás de la algarada, pues ya se sabe: hay que dirigir las iras de los trabajadores contra otro blanco, y no me refiero a Pepiño aunque méritos tiene.

Hace falta ser animal para creer que con este tipo de actitudes van a conseguir que una empresa que no vende por culpa del parón de la construcción, mantenga los puestos de trabajo y les pague por no hacer nada. De protestar deberían de hacerlo ante quien permite que estas empresas no tengan otra salida por culpa de la no existencia de créditos y por la nulas salidas que el gobierno ha habilitado para empresas con serios problemas de ventas. Y también ante quienes autorizan dichos despidos. O sea, tirar el váter a Zapatero, o meterle la cabeza en él, que siempre será menos violento.

¿Recuerdan a Zapatero diciendo que recolocaría a los parados del sector de la construcción en el sector de I+D? Pues ya lo ven, Investigación y Desarrollo de manipulaciones para que el Gobierno no sea quien reciba las iras de los trabajadores que van al paro por su pésima gestión de la crisis real. Lo que pasa es que esos puestos ya los tienen copados los sindicatos que viven de todos nosotros, y que no quieren molestar a quien les paga con nuestro dinero.


*ERE: Expediente de Regulación de Empleo. Es el procedimiento que se solicita a la Autoridad Laboral para suspender o extinguir definitivamente las relaciones laborales entre una empresa y sus empleados garantizando los derechos de los trabajadores.
Si el expediente se solicita por causas de fuerza mayor, basta con informar a los representantes legales de los trabajadores y esperar la resolución de la Autoridad Laboral. En el resto de casos, se abre un período de consultas y de negociación entre empresa y trabajadores. Si no se llega a un acuerdo, la Autoridad Laboral decide si se acepta o no la regulación de empleo.