martes, 30 de diciembre de 2008

Propaganda islamista.

Es hasta vergonzoso ver como parte de la población de occidente sucumbe ante la propaganda islamista, orquestada también por una izquierda arcaica y desfasada.

En España sobre todo, donde la mayoría de los medios hacen el juego a esa izquierda de la que comen -y que, desde el poder, les facilita unas prebendas difícilmente alcanzables por quienes lo intentan tan sólo con su esfuerzo y valía profesional-, es en el país occidental donde más se acusa, y en donde el propio Gobierno se suma a ello. Hablan de progreso anclados en posiciones de principios del siglo pasado.


No se habla de los continuos cohetes de Hamás, y se pasa de puntillas por encima de las víctimas y el estado de terror y alerta que producen en la población civil israelí. No; se habla de que Israel masacra a los palestinos. Pues no es cierto; Israel intenta destruir -incluso masacrar, ¿porqué no?- a quienes así les atacan y les amenazan con nuevos atentados incluso con terroristas suicidas. Hamás nunca ha cesado de disparar esos misiles contra la población israelita, ni siquiera durante la tregua y tras el abandono de Gaza por parte de Israel.

Y lo ha hecho precisamente buscando lo que ahora ha pasado. Claro que no pensaban en que, además de los civiles que pusieron como escudo, también caerían ellos y sus posiciones estratégicas. Por eso ahora hablan de que querrían apuntarse a una tregua. Lo tienen muy fácil: que dejen de disparar sus misiles y desmonten sus lanzaderas. Verán como Israel entonces no les atacará. Y si lo hace, entonces será digno de rechazo y de la total condena internacional.

Los muertos israelíes son personas que están a kilómetros del frente de batalla; hoy mismo una mujer que esperaba el autobús en una población a 37 km. de Gaza. Los caídos palestinos son terroristas de Hamás o -en número mucho menor- civiles que están demasiado cerca de los puntos desde donde Hamás produce sus ataques como para que no resulte extraño el que no se hayan alejado de ellos, y mucho más tras el anuncio de contraataque. O también, como en toda guerra, víctimas inocentes.
Pero en absoluto dichos civiles son el objetivo del ejército israelí. Eso es una patraña divulgada y difundida desde siempre para atacar a Israel, y repetida hasta la saciedad por los antisemitas que hoy estarían aplaudiendo a Hitler, si éste hubiera exterminado totalmente a los judíos. El objetivo del ejército israelí son los terroristas de Hamás, y me avergüenzo tremendamente de que el Gobierno de España los ponga en el mismo plano que al Estado de Israel. ¿Con qué autoridad se podrá exigir luego que a ETA no la pongan en el mismo plano que al Estado? Claro que de quienes ya lo han hecho, y desde el propio gobierno, no se podría esperar cosa distinta.

En cuanto al cacareado asunto de la desproporcionalidad en la que absolutamente todos los medios, sin excepción, insisten, me parece absolutamente necio y hasta miserable. ¿De qué desproporción hablan cuando Hamás, en su carta fundacional, pide la destrucción de Israel? ¿Sería proporcional entonces que Israel destruyera totalmente a Hamás? ¿Qué pretenden, que el ejército israelí dispare al aire mientras terroristas mandan misiles a su población? ¿O que vaya matando terroristas en igual número que ellos matan a civiles indefensos? Además de una necedad, es algo que va contra el derecho internacional: un estado tiene derecho a defender a su población y es su deber acabar como sea con quienes atacan a dicha población. Si hubiera veinte atacantes a uno solo de sus ciudadanos, estaría legitimado a acabar con ellos sin esperar a que mataran a su objetivo. Si mis hijos duermen con riesgo de morir por un cohete terrorista, yo exigiría que eliminaran dicha amenaza antes de que eso ocurriera,

La muerte de inocentes es siempre condenable, pero siempre; no sólo cuando esos inocentes son palestinos. ¿O es que se le concede el derecho a los terroristas de Hamás a matar inocentes? ¿Acaso se pone en el mismo nivel el ataque terrorista a civiles inocentes que las acciones dirigidas a evitar que se produzcan? ¿Habría sido menor el clamor si las víctimas hubiesen sido menos? Por lo que parece, las víctimas civiles son unas cincuenta o sesenta, ¿hay que cuantificarlas? ¿Hubiera sido soportable que hubieran sido, por ejemplo, treinta? ¿O veinte? En esta descerebrada necedad de cuantificar los muertos llegaremos a justificar lo injustificable.

Una sola vida ya es mucho, y es condenable. Y hay que condenar al responsable de dicha muerte. La Convención de Ginebra deja muy claro quien es el responsable de la muerte de civiles. Cuando se ataca desde posiciones civiles al enemigo, es dicho atacante el responsable de las muertes que se produzcan entre dichos civiles por el contraataque que se desate a continuación.

En cuanto a la idiotez de acusar de genocida a Israel, poco que añadir. Quienes lo hacen desconocen lo que significa genocidio. Genocidio es acabar con personas en función de sus genes o, ampliándolo, de sus creencias religiosas, origen étnico, raza, política o nacionalidad. Israel no ataca al pueblo palestino, ataca a los terroristas palestinos por ser terroristas, no por ser palestinos; de igual forma que la policía y la justicia españolas no actúan contra el pueblo vasco, sino contra el terrorismo vasco. Hamás sí ataca al pueblo israelí por serlo, independientemente de si es combatiente o no. Ya está bien de mentiras.

Y ahora lo que hay que intentar es que dichos terroristas dejen de provocar las acciones del ejército del Estado a quien atacan. Así de fácil. Claro que si lo hacen se morirán de hambre pues viven de ello y no otra cosa saben hacer. Y los demás aplaudiendo.

A ver luego qué decimos cuando los extremistas islamistas decidan dirigir sus bombas y fanáticos suicidas contra nosotros y en nuestras ciudades. Y ya me pueden llamar pesimista y exagerado, que pasará tarde o temprano. Al tiempo.


Nota: El PSOE ha reculado desde su inicial postura y ahora, por boca de su Secretaria de Organización, responsabiliza a Hamás. Pero sigue insistiendo, erre que erre, en lo desproporcionado de la respuesta israelí. Claro que hace un llamamiento al respeto de los convenios internacionales, cuando ya ha evidenciado que los desconoce por completo. Se ha debido de leer por encima el de Ginebra y por ello ha entendido que su declaración anterior estaba fuera de lugar y en la misma línea que las de ANV, el régimen castrista, y los paises y terroristas islámicos contra los que tenemos tropas desplegadas. Ha sido en la cadena SER.