martes, 23 de diciembre de 2008

Ya me extrañaba.

El Gobierno por fin impulsó la petición al Supremo de la ejecución de la sentencia de ilegalización de ANV.

Ha tardado, pues la sentencia es de septiembre, pero por fin lo ha pedido. Pero hete aquí que de pronto el Supremo se pone garantista para proteger a los de ANV, con lo que la disolución de los grupos de ANV llevará unos meses. Así dará tiempo a que sigan cobrando y a que manejen los fondos de los ayuntamientos. Cuando se ilegalizó a Batasuna no se anduvieron con tantos remilgos. Todo para cumplir con ETA y no desalojar a a los hijos de puta de los puestos a los que este gobierno permitió que llegaran. Ya me extrañaba que se impulsara ahora la ejecución de la susodicha sentencia.

Y lo gracioso es que usarán esto para justificar su supuesta intencionalidad de ir contra ANV. Ya quisiera yo que tuvieran este mismo celo para reclamarme, por ejemplo, los pagos a la SS. Seguro que así me permitirían al menos proteger mi empresa de la falta de crédito para que subsista. Pero no, ese exquisito trato lo reservan solo para los etarras y compinches; el común de los mortales, los que somos carnaza para los terroristas, tenemos que cumplir la ley escrupulosamente o se nos echan encima sin dilaciones de ningún tipo. Las leyes parecen hechas para proteger a quienes las incumplen, y para machacar y poner en riesgo a quienes las cumplen rigurosamente. Y no es de extrañar, habida cuenta de algunos elementos que están en el legislativo para promulgarlas, y que en otros países serían reos de la propia ley.

Después de todo el ruido mediático, de todas las idioteces dichas por el PSOE sobre que los que piden la disolución de los ayuntamientos de ANV son desleales y rompen la unidad antiterrorista, el Supremo se suma también a las tesis del gobierno y ampara a ANV evitando que salga de los ayuntamientos y que deje de cobrar del dinero de todos. Estaría bien que alguna vez nos amparara a los demás.