jueves, 29 de enero de 2009

Insulto para la ciudadanía.

El portavoz socialista en el Congreso tacha de insulto al Supremo sugerir que el Gobierno conocía la sentencia con anterioridad.

Estos zapateristas consideran un insulto cualquier cosa que les deje con las vergüenzas al aire. Lo verdaderamente insultante para todos los españoles es que se nos mienta. Y se nos miente por enésima vez cuando se quiso hacer creer que el vídeo de la Ministra Cabrera se grabó tras conocerse la sentencia sobre Educación para la Ciudadanía. Es mentira. Y también es mentira lo que la Ministra dice ahora.

La Ministra de Educación, Cabrera, ha dicho ahora que el vídeo se grabó antes de conocerse la sentencia, pero que en él expresaba su esperanza en que el Tribunal fallase a favor de sus tesis. Miente, pues en el vídeo comienza diciendo bien claro: "El Tribunal Supremo acaba de dar a conocer...". Ese acaba de dar no es sinónimo de espero que el fallo sea... En el vídeo ella se expresa como ya conocedora de la sentencia, no esperanzada en ella.

O sea, Sr. Alonso, que el insulto es el suyo a todos los españoles por tomarnos por tontos. Y si el Supremo se siente insultado por lo que de este asunto se pueda sospechar, que lo diga él, no usted. Y que dé explicaciones de cómo es posible que la Ministra conociera la sentencia dos días antes de que se dictara. Porque la posibilidad de que la Ministra, para ganar tiempo y conseguir el efecto propagandístico de la inmediatez, hubiera grabado con antelación el vídeo para usarlo en el supuesto de que el fallo hubiera sido el que ha sido, ni siquiera se ha insinuado. Y si bien hubiera parecido grotesco, no hubiera tenido la gravedad de la sospecha que levanta la mentira. De hecho, por lo visto grabó tres vídeos, pero en los tres se daba el resultado de la sentencia.

En el vídeo la Ministra se muestra conocedora de la sentencia, eso es un hecho; y se grabó antes de que la sentencia se hubiera dictado, eso es otro hecho. Y Alonso nos insulta a todos al decir que lo que se desprende de esos dos hechos es un insulto al Supremo. Mire usted, el Supremo ya lleva tiempo insultándose él solito. Y ustedes, los zapateristas, ya llevan demasiado tiempo insultándonos a todos y a nuestra inteligencia. Es lo que pasa cuando se hace constante uso de la mentira como instrumento político.


Y no entro a analizar las conclusiones que la Ministra saca de esta sentencia, pues sigue sin conocerse en su integridad. Espero que no diga de verdad todo lo que ella dice que dice, pero habrá que esperar a que se publique. Pero la demagogia barata y el triunfalismo descarado desmienten una vez más lo que la Ministra dice sobre que lamenta que el asunto se haya utilizado en la lucha política, pues no hace otra cosa que seguir utilizándolo. En cuanto al contenido de la asignatura, vuelve a mentir, y no hay más que leer algunos de los libros de la misma. Hay alguno que hasta se atreve a poner al régimen cubano como ejemplo de lo que debe ser una democracia. Por no hablar de otras cosas más -como ese otro libro en el que se dice que hay siete formas distintas de matrimonio o que el aborto es un derecho- con las que son capaces de intentar hacer proselitismo con los niños. La asignatura, su desarrollo, no tiene parangón en Europa, donde dicha asignatura se refiere a valores constitucionales y de convivencia, y en absoluto se utiliza como medio de formación ideológica o moral.