lunes, 5 de enero de 2009

Los niños como arma.

El arma de Hamas contra Israel es el continuo suministro de fotos y vídeos de niños muertos.

Y ello me hace sospechar, porque ¿cómo es posible que entre tanto ataque siempre haya una cámara justo al lado del niño muerto? Si están tan cerca no entiendo como no cae también el cámara. Utilizar a los niños siempre ha sido una seña de identidad del terrorismo palestino, y de la causa palestina en general, y eso es uno de los motivos por los que siempre he desconfiado. Ahora se hace más evidente. Más evidente y más efectiva, pues está generando un profundo sentimiento mundial anti-judío gracias a la propaganda que la izquierda en general promueve a favor de la causa palestina, sin afectar un ápice a los que ponen a los niños en ese riesgo: los terroristas que han provocado el ataque israelí.

Por mucho celo que ponga el ejército israelí en evitar esos daños colaterales, siempre tendrá las de perder, pues de la gentuza a la que se enfrenta se puede esperar hasta que sean ellos quienes generen esos daños para fortalecer su causa. De gentes que son capaces de inmolar a sus propios hijos en atentados suicidas, se puede esperar cualquier cosa, y esta a la que me refiero no es más grave que la de enviar a un hijo como terrorista suicida a matar civiles.

Lo que no tengo claro es lo que hará Israel una vez tomadas las posiciones de Hamas, suponiendo que lo logre. Si será un escarmiento, como dicen, o si considera la posibilidad de acabar con Hamas por ejecución sumarísima. Dicen que su intención no es la de acabar con Hamas, sino la de escarmentarle. Eso no me parece posible, el terrorismo jamás escarmienta, y cuanto más mártires tenga más se fortalecerá en el futuro.

También dicen que su intención no es volver a ocupar Gaza, pero no dicen como van a evitar el que Hamas se reorganice una vez que los soldados regresen a casa. Lo evidente es que han querido dar una imagen de fortaleza y decisión en su respuesta, esta vez llevada hasta el extremo de la invasión por la infantería, además del uso de la fuerza aérea, la artillería naval y la de la caballería mecanizada. En otra ocasión se quedaron cortos en eso y no quieren repetirlo. No sólo avisan a Hamas, sino a Hezbolá y al mentor de ambos, Irán. La amenaza iraní incluye hasta la posibilidad de riesgo nuclear para Israel; las intenciones ya las han expresado.

Pero no creo que el efecto sea el de que Hamas se arrepienta y deje de seguir con sus acciones terroristas. A ellos les importa un bledo el que muera población palestina, para ellos son carne de cañón e incluso se los cargan cuando les molesta que no les apoyen. Hamas no dejará de atacar hasta que desaparezca, pero eso no sucederá cuando consiguen presentarse como mártires pertenecientes a un pueblo aplastado.

La guerra de la propaganda la están ganando. Y la ganan con un arma miserable: el uso de la muerte de niños con fines propagandísticos, pues occidente ha llegado a tal grado de miseria moral que, si no ve niños muertos en el otro bando, siempre culpabilizará a Israel, pues lleva años tragándose el cuento. Y el cuento es el uso de esos niños a sabiendas de que resultarán muertos, exponiéndolos a situaciones de riesgo. No creo en tanta coincidencia, y si las muertes de esos niños fueran producidas por errores de Israel, no es muy cabal pensar que siempre habrá una cámara al lado para vender las imágenes de sus cadáveres como argumento antisemita. Las excepciones existen, claro. Pero no es inteligente creer que Israel busca que eso se produzca, con la propaganda negativa que les supone.

Si creo que el Estado de Israel tiene derecho a defenderse y a intentar acabar con la amenaza terrorista, también creo que debiera de explicar mejor lo que pretende. Claro que su táctica no la podrá desvelar para evitar que la contrarresten, pero sí debiera desvelar sus objetivos de forma clara, y qué hará una vez conseguidos.

Ahora se oye que puede que Hamas tenga intención de rendirse. No me lo creo. No me creo que su intención sea ésa, pero puede que sí sea eso lo que diga. Y mientras, Zapatero tomando partido y anunciando que va a recibir a Abú Mazen, al tiempo que pretende dar lecciones a Israel de como conseguir la paz. Hace falta ser memo para creerse con autoridad para ello, teniendo en cuenta su fracaso con ETA, además de que tenemos tropas en guerra contra el terrorismo islamista. Cualquier cosa con tal de contentar a los señores del petróleo del que dependemos.