miércoles, 28 de enero de 2009

Subnormalidad intelectual y política.

A la vista de lo visto, la subnormalidad impera en el PSOE.

Antes de avanzar en mi exposición quiero aclarar algo que por lo visto muchos ignorantes bocazas del PSOE ignoran. Subnormal no es sinónimo de discapacitado. El sinónimo de discapacitado es anormal, no subnormal; subnormal define a quien está por debajo de la normalidad intelectual supuesta al común de los humanos. Anormal es quien padece una anomalía, bien congénita o adquirida por algún accidente cerebral, o de otro tipo, que le convierte en un discapacitado legalmente.

Según el diccionario de la R.A.E. nos encontramos:

subnormal.
1.
adj. Dicho de una persona: Que tiene una capacidad intelectual notablemente inferior a lo normal. U. t. c. s.

anormal.
(De a-2 y normal).
1.
adj. Que accidentalmente se halla fuera de su natural estado o de las condiciones que le son inherentes.
2. adj. infrecuente.
3. com. Persona cuyo desarrollo físico o intelectual es inferior al que corresponde a su edad.

Y para más abundamiento, subnormal es un adjetivo, no un sustantivo como anormal. Está claro que lo que nos ocupa es la tercera acepción de anormal, la única que se usa como sustantivo. Ahora claman diciendo que el candidato del PP por la Coruña, Pedro Arias, cuando dijo refiriéndose a la memez de "consuma productos españoles" del Ministro Sebastián que "¿Cómo podemos volver a esa autarquía de subnormalidad mental?", insultó a los discapacitados. Aunque vemos claramente que la acepción a la que todos estos llorones del PSOE se refieren no es la que usó Arias. Pero la ignorancia es muy atrevida.

Y gracias a dicha ignorancia nos encontramos perlas del cariz de la que soltó la diputada socialista María José Sánchez Rubio que, después de decir "Los representantes políticos debemos ser conscientes de la obligación pedagógica que tenemos de cara a la ciudadanía para dignificar y no discriminar a las personas con discapacidad", va y agrega "el lenguaje puede ser un arma muy ofensiva para estas personas", sin sonrojarse siquiera por su evidente desconocimiento del lenguaje que le hace a ella ser merecedora de recibir formación pedagógica, y no de intentar impartirla. Con el agravante de que dicha diputada es la portavoz socialista de la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad en el Congreso, y ya vemos que no sabe ni como se refiere el diccionario a los discapacitados.

El lío que está montando el PSOE, con este supuesto insulto a los discapacitados, no impide que no haya pedido perdón al discapacitado al que insultó en aquella manifestación de la AVT en Sevilla, cuando se refirieron a él como a una falsificación de una víctima, diciendo que podía andar perfectamente. El vocero inicial de aquello, Iñaki Gabilondo, sí pidió perdón, pero no así el PSOE ni Pepiño Blanco.

Estos ignorantes y analfabetos funcionales son capaces de llegar al ridículo al que llega la responsable de Política Institucional y Autonómica del PSOE, Mar Moreno, que afirma en un comunicado del PSOE: "El lenguaje transmite valores y con su expresión el señor Arias está menospreciando a personas y familias que llevan muchos años dignificando la vida de quienes padecen algún tipo de discapacidad", cuando es evidente que Arias en absoluto menosprecia más que a quienes son tan subnormales como para exponer el compre productos españoles como paliativo de la crisis.

Lo que también evidencia este episodio es que Arias se quedó corto al referirse sólo a la propuesta del Ministro, pues aquí se ve que subnormales hay muchos en este PSOE zapaterista de ahora. No hay más que oírlos y leerlos.