miércoles, 11 de febrero de 2009

La trama y una cacería.

Rajoy da un puñetazo en la mesa y recusará a Garzón.

Tras la reunión del comité ejecutivo del PP, Rajoy ha hecho un comunicado de alcance. Pide que se levante el secreto del sumario para que se sepa de qué se acusa a los imputados, y así evitar su indefensión y el linchamiento mediático. Así se sabrá de qué están acusados y quienes. El PP no sólo se personará en la causa sobre las corruptelas que algunos imputan al PP, sino que recusará a Garzón. Rompe con el Ministro de Justicia las conversaciones para el pacto por la justicia mientras Bermejo siga de Ministro. Pide amparo al Consejo General del Poder Judicial para que explique si es normal la obscenidad de la cacería conjunta de juez y Ministro, mientras los acusados no se sabe de qué esperaban en la cárcel a ser interrogados.

Pide la comparecencia del ministro de Justicia en el Parlamento por ese asunto. Y pide también la comparecencia del Fiscal General del Estado para que explique las filtraciones de un sumario secreto y la diferente vara de medir dependiendo de a qué partido pueda afectar según qué cosas. Quiere que se aclare el por qué de las detenciones a toda plana cuando se trata de algo que puede concernir al PP y que luego se queda en nada, mientras cuando se trata de asuntos de gentes del PSOE, incluso pilladas in fraganti, no hace nada.

Tacha de obsceno el hecho antes mencionado y dice algo que ya era evidente: Esto es una trama contra el PP, no una trama del PP; que es precisamente en lo que se basó Garzón para que su juzgado se hiciera con el caso, pues de no haberlo calificado de trama, su juzgado no hubiera sido competente en el caso. Considra un ataque a la democracia el hecho de que este tipo de actuaciones y filtraciones produzcan una indefensión de todo un partido, pues se trata de acabar con la alternativa. Y dice que ni un duro de esas personas y empresas imputadas ha ido al partido; y eso no lo puede decir si no está absolutamente seguro, pues de demostrarse lo contrario sería el fin de su carrera política.

Esto supondrá, espero, que Garzón se quedará con las ganas de alcanzar la Presidencia de la Audiencia Nacional. A ver si de una vez demuestra una pizca de ética y moral, además de un mínimo de prurito profesional, y dimite como juez, ya que el sistema no se ha atrevido a forzar su inhabilitación tras haberse significado políticamente hasta el punto de presentarse a las elecciones por un partido. Partido al que por cierto atacó tras no conseguir de él lo que pretendía. Recordemos que desempolvó entonces el caso GAL, algo que ya debía de conocer cuando lo guardó en sus cajones para presentarse como número dos por el partido que había perpetrado lo que luego se demostró, y por lo que aún hay ex altos responsables de dicho partido en la cárcel.

Para hacerse perdonar ya lleva este ¿juez? actuando como político desde los tiempos de Aznar, siempre contra el PP y entorno. Algo que no es de recibo para alguien que se supone que tiene que actuar con ecuanimidad y falta de partidismo en los asuntos que afectan a dicho partido. El que hasta ahora a Garzón se le haya perdonado todo, es muy posible que tenga que ver con las informaciones que tiene en su poder y que afectan hasta al más alto cargo del Estado.

Así que si el puñetazo en la mesa que da ahora -tarde- el PP, consigue al menos que este elemento no tenga el protagonismo del que hasta ahora ha gozado, y evita que remueva asuntos que envenenan la convivencia y la democracia, bienvenido sea el plante. Garzón ya tiene muchos millones que ha ganado con sus conferencias y gracias a la fama que se ha procurado interviniendo en temas, incluso internacionales, usando los medios que todos hemos puesto en sus manos y que todos sufragamos. A ver si es cierto y es verdad eso de que ¡hasta aquí hemos llegado!

Vídeos de la comparecencia de Rajoy