jueves, 19 de marzo de 2009

Día del padre.

El derecho a la paternidad.

Hoy se celebra el día del padre. Resulta que todos tenemos padre, no sólo madre. Aún los que no lo han conocido saben que un hombre aportó la mitad de los genes que lo conforman como ser humano. Pero ahora parece que la única que tiene derecho a decidir si hay o no descendencia es la madre. Eso es lo que propugna el Gobierno y la Ministra de Igualdad rodeada de los expertos en abortos; o sea, en realizarlos. El empeño de estos pobres memos seguidores de la idiotez zapaterista y falsamente feminista, es el considerar el aborto como un derecho de la mujer. O lo que es lo mismo: es la mujer la única que decidiría sobre la vida del hijo engendrado.

Si se considera el feto como parte del cuerpo de la mujer, también habría que considerarlo como parte del cuerpo del padre, ya que la madre es sólo un soporte de un ser formado a partir de partes del cuerpo de ambos progenitores. Y ya es de cachondeo el que sea un Ministerio llamado de Igualdad, el que se ocupe de asuntos que no hacen más que aumentar e incidir en las desigualdades. Si realmente fuera de Igualdad defendería el que el nasciturus también pertenece al padre.

Pero resulta que no es cierta la mayor: el feto no pertenece a nadie; es una vida independiente por mucho que necesite de ayuda para sobrevivir. También un bebé de meses necesita de ayuda y nadie discute que su vida sea suya e independiente de otras. No deja de ser una sinrazón el negar que el embrión sea humano, cuando se puede incluso determinar su sexo. A esos que niegan que se trate de un ser humano cabría preguntarles si cuando se determina su sexo se determina que sea de otra especie distinta de la humana. ¿Acaso la pareja que comunica el sexo de su futuro hijo se refiere a un pollo? ¿O a un lince?

De llevarse a cabo las sinrazones de estos falsos progres, que lo que buscan es proteger un negocio en vez de la vida, no sólo peligraría la paternidad y la vida del nasciturus, estaría en peligro la especie entera y hasta el principio de la vida humana. El género humano no se reproduce por generación espontánea; se requieren los dos sexos para ello, por lo que no es siquiera intelectualmente lógico el que sea tan sólo uno de los sexos quien decida si la descendencia vive o no.

Hoy es el día del padre. Puede que sea una especie a extinguir, como el lince, ¿cabría tomar medidas para protegerla? ¿O se me acusará de ir contra la protección de la vida salvaje como han sido capaces de hacer con la Iglesia?