martes, 3 de marzo de 2009

La sinrazón.

La conflictividad social que se nos viene encima.

Los sindicatos convocan una protesta en Madrid contra la crisis -en la que curiosamente no se cita al Gobierno ni a Zapatero- bajo el lema: "por el empleo y la protección social contra la crisis y el abuso empresarial", o lo que es lo mismo: "por el empleo, contra los empresarios y para que se nos pague con un dinero que nadie genera". Y avanzan que se protestará contra el gobierno de Esperanza Aguirre y sus medidas para combatir la crisis, y que se irá a la confrontación social si no se les hace caso. Esto se debe a que saben que el conflicto social se va a producir irremediablemente, por lo que quieren aparecer como líderes del mismo, con la finalidad de poder dirigirlo de la forma que menos dañe a Zapatero y más dañe a la oposición.

Esto no es más que una falacia destinada a lavar la cara de los sindicatos para hacer creer que hacen algo a favor de los trabajadores, cuando no es cierto. De ser cierto, la protesta iría contra Zapatero y el gobierno central -que es quien tiene la posibilidad de tomar medidas de alcance y tiene la herramienta de los Presupuestos-, no contra un gobierno autonómico que además es el que consigue que su Comunidad sea la que menos paro genera y mayor riqueza produce. Lo que pretenden es lo que sigue siendo una obsesión para la izquierda: acabar con Esperanza Aguirre. Y hacerlo siguiendo la pauta que marcó Zapatero: como sea.

Claro que la gente ya se empieza a cansar. De momento los extrabajadores eventuales de Delphi, se han encerrado en las sedes de UGT y CCOO de Cádiz. Dicen sentirse desamparados por estos sindicatos y se quejan de la desigualdad de trato de estos 207 trabajadores con respecto al resto de extrabajadores de la empresa desaparecida. Acusan a los sindicatos de no reaccionar ante dicha marginación. O sea que los sindicatos se van a quejar a Esperanza Aguirre en vez de a Zapatero, mientras los trabajadores se quejan de los sindicatos.

Mientras, Zapatero sigue sin diagnosticar el problema y por lo tanto carece de siquiera alguna idea para paliar el gravísimo problema económico que padecemos y el crecimiento imparable del paro. Lo de lo sindicatos ya es infumable, pues a ver de qué forma se va a crear empleo si se ataca a quienes lo tienen que crear. O si se pretende que el dinero de todos se gaste en subvencionar el paro en vez de crear condiciones para impedir que crezca y para generar empleo. Es sencillamente un dislate que no pretende más que crear el espejismo de que hacen algo, cuando lo que hacen es participar del juego político olvidando su propio sentido de existir: velar por los trabajadores. Y lo que piden es pan para hoy y hambre para mañana.

El Presidente acaba de decir que las cosas van mejor "porque ha bajado el IPC y el euríbor"; pues eso, según él, significa que las familias disponen de más renta. Y se queda tan fresco el tío. El que baje el IPC porque el mercado se contrae y porque la economía se estanca, nunca es una buena noticia; y el que el euríbor baje como consecuencia de ello y de la paralización del crédito, beneficiará a quienes sigan teniendo una renta que les permita pagarlo, pero en absoluto a quienes estén en el paro y no pueden pagar su hipoteca por mucho que baje.

El hecho de la bajada del IPC es porque estamos en una galopante recesión, por una bajada del consumo a causa de la falta de poder adquisitivo de las familias y por el miedo que produce la desconfianza; o sea, por una pésima noticia; nada que ver con lo que este ignorante o hipócrita, dice. Y lo defino así porque lo que dice denota o una falta total de conocimiento de la economía, o una falta total de honestidad. Pero lo que sin duda demuestra cada día más es su total desconocimiento de la realidad cotidiana.

Y su proverbial optimismo no cesa; aunque está claro que no genera empleo. Ni confianza.