viernes, 20 de marzo de 2009

Nueva deshonra militar.

España retirará las tropas destacadas en Kosovo antes del verano.

Y lo hacemos sin consultar a la OTAN y sin negociar nuestra salida. Hace tiempo que expuse mi rechazo a nuestra presencia militar en Kosovo desde el momento en que se declaró unilateralmente independiente de Serbia, sin que nosotros hayamos reconocido dicho hecho ni al nuevo supuesto estado. Pero no son formas. Habría que haber planteado en ese momento la retirada de las tropas basándose precisamente en el no reconocimiento de la declaración de independencia de Kosovo, y como consecuencia, haber negociado con nuestros aliados nuestra retirada.

Esto me huele a una nueva maniobra de cara a los extremistas de izquierda para movilizar su voto en las elecciones europeas. Los zapateristas ya están en el plan de enfrentarse a la Iglesia con lo del aborto, y ahora vendrán con las chorradas sectariamente pacifistas. En Kosovo estamos todos ilegalmente. No hay resolución de la ONU que avale dicha intervención; y allí no estamos de pacifistas, sino como fuerza de interposición. Se intervino para detener las matanzas, pero se hizo sin mandato de la ONU. Igual que en Irak. Pero es que a Irak nos llevaba Bush y a Kosovo nos llevó Clinton, así que para los progres está bien esto pero no lo otro. Es su sectarismo el que manda.

Ahora nos vamos de Kosovo de extranjis, cabreando a nuestros socios e insultándolos, pues no otra cosa es que la Ministra de Defensa considere que el trabajo ya está hecho en Kosovo. Así que ya saben los que se quedan: ya no hay nada que hacer allí. Así que si se quedan es porque son tontos. Y no importa que aquello sea una mafia institucionalizada. No importa que el Gobierno sea precisamente el capo de dicha mafia. No importa nada; la Ministra dice que ya se ha hecho el trabajo y ahí se quedan nuestros aliados con un palmo de narices viendo como volvemos a incumplir nuestros compromisos militares y nuestros tratados internacionales. Zapatero no ha tenido siquiera la delicadeza de haberlo anunciado él a la OTAN.

Y el caso es que sacamos a nuestros soldados de allí porque a Obama le importa un bledo y lo que quiere son más soldados en Afganistán. Y es ahí donde enviaremos más. A ver si así Obama no nos hace otra vez el feo de no venir a visitar a Zapatero la próxima vez que venga a Europa. Los progres no se opondrán a que nuestros soldados estén en Afganistán aunque aquello sea una guerra; más guerra que la que hay en Irak, por supuesto. Y no se opondrán porque lo harán siguiendo los deseos de su adorado Obama. Mientras en EEUU su popularidad anda ya por los suelos, aquí seguimos con las maracas cantando al angelito negro. Y es que el sectarismo y la ideologización son así. Aunque más parece idiotización.

Pero lo que hacemos en Afganistán no es otra cosa que el ridículo -aunque cuesta vidas-, motivado por el empeño de Zapatero en negar que nuestros soldados estén en una guerra. Y eso que Obama lo ha dicho por activa y por pasiva. Así que dejamos que sean los americanos los que estén en guerra, por el sencillo sistema de escondernos dentro de las bases y dejar que sean ellos los que nos defiendan. Dicen que estamos en tareas de reconstrucción. Mentira. No salimos ni a patrullar para evitar matar y que nos maten, así que de mala forma podríamos reconstruir algo.

Este Gobierno se está encargando de desprestigiar y deshonrar a nuestros soldados, incluso hasta cuando mueren víctimas de una guerra para la que no están lo debidamente pertrechados. Pero de cara a rascar unos votos, son capaces de cualquier cosa.