viernes, 5 de junio de 2009

Rituales laicos.

El "cura" Zerolo o la idiotez de la secta de la ceja.

Cuando ya parecía que habíamos visto todo, ahora nos encontramos con que los laicos echan de menos los ritos religiosos y los reinventan. Resulta que el PSOE de Madrid pide la creación de un Registro de Bautizos Civiles. Como lo oyen, oiga. O sea, que no solo quieren hacer el idiota ellos -cosa para la que son totalmente libres- sino que pretenden que los demás les paguemos sus idioteces.

Y para ello, va Cayetana Guillén y hace que el concejal gay Zerolo -hago hincapié en su condición sexual pues él mismo la tiene a gala y hace constante alusión a ella- oficie de cura laico y haga el paripé de que bautiza a su hijo. La criatura con la que han perpetrado semejante ridiculez se llama Leo, y su madre, queriendo hacer gala de su profunda cultura progre, ha declarado que "se emplea la palabra bautizo de una manera simbólica, y sin tener nada que ver con el sacramento, sino igual que se bautiza un barco o un edificio; es una acepción, nada más", con lo que no sabemos si lo considera un niño o un bote de remos. La progresía de esta adepta a la ceja llega hasta el punto de dejar documentales filmados para que su hijo pueda aprender como se fabrican los niños viendo a su madre retozando con varios partenaires, pues no hay película suya en la que no insista en dicha intencién didáctica. Todo una muestra de la nueva moral de esta religión zapaterista oficiada por el cura Zerolo, que va para Papa.

Pero claro, estos nuevos adeptos a la religión laica -pues militan como laicos en su disparatado concepto de la laicidad- no pueden consentir que sus hijos no tengan padrinos, pues nunca se sabe. No hay más que ver a donde ha llegado Aido por ser ahijada de su padrino Chaves, el Padrino más honesto de Andalucía, que ya se sabe que según el sucesor Griñán, un padre vela por sus hijos.., y por sus ahijados, claro. Aunque hay otra contradicción en esta payasada pues Zerolo comenzó el acto leyendo los derechos del niño. Entre esos derechos no se incluyó el derecho a que sus padres no hagan el ridículo a su costa; y es que ni las mentes más preclaras pudieron imaginar hasta qué punto puede llegar la idiotez de la autodefinida progresía española.

Siempre pensé que el concepto que algunas sectas religiosas -incluidas incluso en la Iglesia Católica- tienen del bautismo, es un insulto hacia el propio concepto de Dios que puedan tener, pues no entiendo que ese dios no considere persona a una criatura hasta que se bautice, con lo que superan en idiotez hasta a la propia Aido, que ya es. Pero en cualquier caso, es una creencia personal y lo celebran de forma privada y a cargo de sus bolsillos. Me parece que cada cual es muy libre de celebrar sus acontecimientos privados de la forma que les apetezca, así que pueden hacer lo que quieran mientras lo paguen ellos, como si quieren vestir de verde al niño y llamarle brote. Pero estos neolaicatecúmenos pretenden imponer una nueva religión de Estado y que seamos todos los que paguemos el mantenimiento de un Registro de sus gilipolleces. Y eso ya no me parece.