jueves, 4 de junio de 2009

Voto de castigo

La abstención será obviada por los políticos.

Es ya tradición, en España la abstención no es considerada como un voto de castigo, simplemente se obvia. Cuando en el referéndum catalán se batieron los records de abstención, el asunto no duró más que un día. Ahora a los políticos nacionalistas y a los nacionalsocialistas se les llena la boca diciendo que la mayoría votó a favor. Olvidan, quieren que olvidemos, que esa mayoría es una minoría de los votantes catalanes, pues la verdadera mayoría se quedó en casa. Esa mayoría a la que se refieren no es más que la mayoría que fue a votar, y no dicen que en otros países la votación se habría anulado precisamente por la baja participación.

Aquí también se ha usado de la abstención para atribuirse votos que no son tales, como en el caso de las formaciones etarras que se apoderan de la abstención en determinados casos. Pero jamás se ha tomado la abstención como lo que es: una falta de interés por aquello que defrauda y que se considera que no nos representa. La gente está desencantada con los políticos y con los partidos. Están cada vez más desencantados de esta democracia que se ha convertido en una pervertida partitocracia en donde la división de poderes brilla por su ausencia así como la justicia, y que sólo sirve para que los políticos vivan a nuestra costa. Pero como nadie -aún- está por una revolución, pues la única opción es el pasotismo de la abstención. "No creo en estos políticos y por eso no voy a votar" es la argumentación más escuchada. O esta otra: "estos políticos no se merecen que pierda mi tiempo en ir a votar".

Confieso que hasta ahora he sido de esos. Pero la situación es tan grave y estamos en manos de tales incompetentes, que de no hacer algo la ruina será inmensa para todos y para nuestros descendientes. Es peor de lo que nos lo pintan los más pesimitas. De continuar Zapatero en esta su línea, nos endeudará por muchos años y nos empobrecerá de forma inimaginable. No se trata ya sólo del paro, se trata de la propia supervivencia como país y como individuos, además de la supervivencia económica. A base de mentiras engatusan a una mayoría que les apoya engañada. Venden bien los espejismos y tapan la realidad con mentiras muy bien difundidas, pero la realidad está ahí. Y seguirá empeorando.

Y nuestra única arma es el voto a no ser que se esté dispuesto a emprender una revolución. Y ese voto hay que utilizarlo inteligentemente. Y se puede utilizar como elemento punitivo hacia aquellos que creemos nos están perjudicando. Hoy, la única opción a la que nos ha llevado este bipartidismo sectario para desplazar a Zapatero, es el PP. Y el PP no convence a muchos que incluso antes eran sus votantes. Hay otras opciones, pero como el resultado se leerá de forma que si el partido de la oposición no gana con suficiente amplitud, entonces es que se apoya a Zapatero, no queda otra si lo que se quiere es protestar por la pésima gestión.

Claro que lo de esta campaña no hace más que desanimar al más pintado de ir a votar, al menos a alguno de los dos grandes partidos. El cúmulo de despropósitos, mentiras, idioteces y escándalos no ayuda animar al voto más que a los incombustibles.

Pero hete aquí que aparece una posibilidad. Y es que el cabeza de lista del PP está tan alejado de la línea oficial de este nuevo PP, que resulta que María San Gil hará un vídeo en donde lo apoyará. Así que de golpe y porrazo el votar a Mayor Oreja se puede convertir en un voto de castigo tanto contra Zapatero como contra Rajoy, pues si el resultado del PP tras este apoyo es mayor del esperado, se podrá leer que tanto el candidato como sus apoyos -que han sido defenestrados por la actual dirección del partido- reciben el aplauso de quienes no están de acuerdo con Rajoy y el giro que ha dado a este PP gallardonista. Dos pájaros de un tiro.

Puede parecer una chorrada, pero ¿a que es divertida la posibilidad de dar un pescozón a ambos? Y desde luego es una muestra de que no nos resignamos a lo que tenemos. Y de paso, además del sentimiento de al menos haber pataleado, podremos conseguir que no se nos quite la libertad a los que pululamos por la red, amenazados por el grupo socialista con que se nos pueda cortar la conexión por una simple decisión administrativa de nuestro proveedor por bajarnos música, películas, programas o textos, a pesar de que ya pagamos un impuesto encubierto a los creadores cada vez que compramos un PC o un medio de almacenamiento, como pueden ser discos duros o Cds. Recordemos que el grupo popular del Parlamento Europeo está en contra de ello y ha sido gracias a él que el proyecto no ha ido adelante y está a la espera de que pasen estas elecciones. La libertad en la red está en juego.