jueves, 23 de julio de 2009

¿Y ahora qué?

El Supremo disuelve los grupos municipales de ANV.

En ejecución de la sentencia de ilegalización de septiembre de 2008, el Tribunal Supremo ha ordenado disolver los grupos municipales de ANV en 125 ayuntamientos, y el grupo que tienen en las Juntas Generales de Álava, al tiempo que les retira los fondos que percibían hasta ahora.

Pero eso no supone que ANV desaparezca de dichos ayuntamientos, no; seguirán allí cobrando sus sueldos y dietas individuales y burlándose de todos los que no aceptamos la violencia terrorista ni sus extorsiones. Y acojonando a los ya de por sí acojonados vascos.

Es al gobierno de Zapatero al que le tocaría evitarlo. Ahora no tiene excusa para no disolver dichos ayuntamientos tal y como se disolvió el de Marbella. La ley le atribuye esa capacidad, aunque hasta ahora ha esgrimido todo tipo de excusa para no hacerlo. También tiene la legitimidad añadida de la reciente decisión del Tribunal Europeo desestimando los recursos de los etarras. Llegó el momento. Veremos si es verdad su firme decisión de acabar con ETA y acólitos, así como la de no volver a negociar con ellos.

El PNV pondría el grito en el cielo, ya lo ha hecho tan sólo porque el Gobierno Vasco pretende borrar las pintadas a favor de los hijos de puta de ETA. Y mientras, desde la Audiencia Nacional se permite los homenajes a etarras. ¿Alguien se cree que mientras estas cosas no se corten de una vez y para siempre se va a acabar con ETA? Pues por eso mismo el PNV estará en contra, y el PSOE tiene la ocasión de desmarcarse de quienes piensan que ETA no termina porque no le interesa a algunos partidos. A ver si lo hace.