sábado, 4 de julio de 2009

Merluzos en salsa verde

Protesta del PNV porque hay una bandera española en el monte.

O lo que es lo mismo: el merluzo de Urkullu en salsa verde. En salsa verde de perejil, en salsa verde del monte, en salsa verde de su propia salsa nacionalista que demuestra su serio problema con el intelecto, absolutamente verde por falta de madurez o por un serio problema mental. Porque ya hace falta tener un serio problema psíquico, más bien propio de un psicópata, para ante una bandera colocada en un monte español, decir eso de que "Euskadi no es perejil", en alusión al izado de nuestra bandera en aquel islote tras el intento de invasión marroquí.

El país vasco no es perejil, ni tampoco es algo ajeno a España. El país vasco es España, aunque la paranoia nacionalista crea que es un país de merluzos, la Merluzilandia del norte, ajeno incluso hasta al propio planeta y habitado por sus súbditos. Ya hace falta ser imbécil para ir al monte Gorbea a protestar porque el ejército puso una bandera en las últimas maniobras y tomárselo como signo de conquista, pero aún más para hacerlo enarbolando ikurriñas, que eso sí es el símbolo de sumisión de toda una sociedad a un partido, hasta el punto de tomar su bandera como bandera de los vascos. Pero es que, además, la bandera de todos los vascos es la de todos los españoles, la bandera española, les guste o no; al igual que su nacionalidad es la española, por mucho que los españoles estaríamos mucho mejor si estos descerebrados no tuvieran nuestra misma nacionalidad que les permite ostentar cargos públicos.

Soltar la provocación de "Euskadi no es Perejil, ni un punto estratégico en el que algunos claven su estandarte como signo de conquista" tras decir que no habían ido allí con las ikurriñas a provocar a nadie, es como si la merluza se rebelara contra el perejil de la famosa salsa que la acompaña. Y además de un intento de crear un problema, de ganas de provocar, de algo fuera de toda razón y lógica; además de todo eso, es una solemne imbecilidad al mismo nivel que el hablar de vascos y vascas, en un alarde de pueril manipulación del idioma. Estos tontainas que se creen dueños de un territorio que pertenece a todos, nos insultan a los españoles, y entre ellos a los vascos, pues habrá quienes crean que todos los vascos son así.

Cuando esta gente dice que allí se ha derramado la sangre de los gudaris para salvaguardar la dignidad de este pueblo, ignora que esa sangre herviría si pudiera ver como estos necios degradan la dignidad de los vascos, de los españoles, de los seres humanos, y hasta de las merluzas. Habrá quienes digan que insulto a los vascos, confundiendo vascos con esta gentecilla y practicando la misma cortedad mental que demuestran en el monte al seguir al merluzo. Lo que sí siento enormemente es el haber insultado a las merluzas, que no a los merluzos. Nada que no arregle un poco de perejil.