viernes, 6 de mayo de 2011

ETA en las elecciones

Me avergüenzo.

Me avergüenzo de un país que permite que se insulte a las víctimas y se encumbre a los verdugos. Me avergüenzo de que traguemos con una clase política que se ha cargado la democracia. Me avergüenzo de un Gobierno que nos ha estado mintiendo a todos y que, no contento con eso, hasta ha hecho todo un paripé intentando hacernos creer que no querían a la ETA en las elecciones, cuando lo tenían pactado. Me avergüenzo de una Constitución que para lo único que sirve es para ser saltada a la torera y de un Tribunal Constitucional que hace decir a la Constitución lo contrario de lo que dice.

Me avergüenzo de un sistema que, en la práctica, ha puesto en la cúspide del sistema judicial a un tribunal político, nombrado por políticos, formado por políticos que no son necesariamente jueces, y que se permite enmendar la plana a jueces de carrera; pero no a cualquier juez, sino a los más altos jueces del Estado. Y, además, saltándose la ley y adjudicándose atribuciones que no tiene.

Me avergüenzo de un sistema que se dice democrático y que demuestra estar absolutamente alejado de la democracia. Me avergüenzo de unos políticos que ante este atropello a la democracia, la justicia, la inteligencia y la razón, no dan un puñetazo en la mesa y se retiran de unas elecciones que los emparejan con los asesinos. Me avergüenzo de una oposición que mira para otro lado y calla por intereses electorales.

Me avergüenzo de una prensa que no dice lo que de verdad piensa por no perder sus prebendas. Me avergüenzo de unos periodistas formadores de opinión que intentan hacer creíble lo que no es más que un insulto. Me avergüenzo de quienes me dicen que tengo que respetar a un tribunal que no respeta la Justicia y ni siquiera cumple la ley. Me avergüenzo de unos juristas que no denuncian que el Tribunal Constitucional no tiene poder para reinterpretar la prueba y enmendar la plana a una sentencia del Supremo. Me avergüenzo de quienes, pudiendo hacerlo, no se atreven a pedir la desaparición de un tribunal que lo que ha sentenciado es a la democracia. Me avergüenzo de mi país.

Todo esta hipócrita falsedad hace que sienta vergüenza de ser español. Y eso no lo perdono.