martes, 12 de julio de 2011

Cuentos financieros

Asumir responsabilidades.

Zapatero ha pedido a Alemania que asuma su responsabilidad. El PSOE hace responsable a Cospedal de que los analistas financieros internacionales duden de la solvencia de España. Rubalcaba pide responsabilidades a los bancos. Los voceros del gobierno hablan de ataques de los mercados responsabilizándolos del desastre. Los indignados con todo menos con el Gobierno, hablan de responsabilidad de los neoliberales. Cualquier cosa menos asumir la responsabilidad propia. ¿Cómo puede pedir responsabilidades quien no asume la suya?

Intentar morder la mano que te da de comer no puede traer más que consecuencias desagradables, sobre todo cuando los ciudadanos alemanes están hartos de pagar los despilfarros de otros países. No parece el mejor camino ponerse chulo cuando no hemos hecho los deberes. Y Zapatero no sólo no los ha hecho sino que no los hará. Y eso lo sabe Merkel y el Sursum Corda. Alemania está harta y por eso aparecen voces que piden se deje quebrar a Grecia. Eso haría que el efecto contagio hiciera que los mercados nos dejaran sin financiación, cierto: poro no es menos cierto que si no estuviéramos en la situación a la que nos ha llevado la ineptitud de estos gobiernos, no nos afectaría de esa manera.

Que el PSOE esté haciendo responsable al mensajero de la fatalidad del mensaje no es nuevo, pero ya huele. Si el déficit de Castilla La Mancha -y el  que se irá conociendo de otras autonomías- es superior a lo que estuvieron diciendo, la culpa es de quienes han estado gobernando, no de quien lo descubre. No es ético ni honrado pedir que se mienta y se esconda la realidad con el cuento de que eso perjudica la credibilidad de España. Son ellos quienes se la han cargado, no pueden pedir que los demás colaboren ocultando sus pifias. Si una avería se esconde, nunca se arregla. Y ellos llevan demasiado tiempo ocultando las averías que han producido.

En cuanto a los bancos, cierto que tienen parte de responsabilidad, como todos. Pero la mayor responsabilidad es de quien teniendo los elementos y la autoridad necesarios para hacerles entrar en vereda, no lo ha hecho. Los mecanismos de control los tiene el Banco de España, que depende del Gobierno. Así que cuando Rubalcaba Afredo Pérez punto -o como quiera que quiera que se le llame ahora, pero que sigue siendo el mismo que era Vicepresidente de ese Gobierno- pide responsabilidades a la banca, está pidiendo también su parte alícuota de responsabilidad.

Oír eso de que los mercados atacan a la economía española es como si te dicen que comprar libros es atacar al planeta. Cierto que los libros se hacen de papel, y éste de pasta de madera, pero de ahí a decir que si compro un libro para ampliar conocimeientos estoy atacando al planeta, hay un abismo. Pues lo mismo, valga el pareado. Los mercados no atacan, los mercados buscan rentabilidad con el mínimo riesgo. Los mercados los forman gentes que invierten sus ahorros, no son entes extraterrestres o corporaciones con oscuras intenciones. Y para evitar especulaciones abusivas, están los mecanismos de control. Gracias a esos mercados hemos tenido épocas de vacas gordas, echarles la culpa de que ya no tenemos vacas porque nos las hemos comido sin dejar que críen, es cuanto menos un cuento para niños.

Cuando se habla de que la crisis la desató una política liberal o neoliberal, además de demostrar ignorancia sobre lo que es dicho posicionamiento económico, mienten. Y mienten porque no fue otra cosa que el intento socialistoide de Clinton -lo comenzó Carter- de casas para todos lo que inició el asunto de las subprime y los bonos basura, agravado por un mejorable sistema de control. Pero la intención política es la que animó a la banca a dar hipotecas sin garantías suficientes de cobro.

En España, con una ley hipotecaria que hace responder con todos los bienes y no sólo con el bien hipotecado, bastó esa laxitud en el control para que se dieran hipotecas por cantidades superiores a lo hipotecado. Así, alegremente. Responsabilidad de la banca, sí, pero también, y mucha, de los organismos que debían controlarla. No digamos ya de las Cajas de Ahorros, donde la responsabilidad de los políticos es sangrante. Si ya iban mal, Zapatero las ha matado.

Así que a ver quienes asumen su responsabilidad. Pero lo hagan o no, ahora, a pagar entre todos el desaguisado.