martes, 2 de agosto de 2011

El cochecito Leré

Una campaña mentirosa y teatral.

No lo puedo remediar, pero al ver al candidato PuntoPérezRubalcaba,Alfredo haciendo el numerito del utilitario, con unos medios gráficos apostados para publicitar la memez, me viene a la memoria aquella graciosa cancioncilla de verano de Los Inhumanos. Aquella del Simca 1000, ¿recuerdan?:

Soy pobre y solo pude comprar 
un Simca 1000 bastante vulgar. 
Soy pobre y solo pude alquilar 
un picadero para ligar. 
Y cuando alguna me quiero cepillar, 
en mi coche me tengo que apañar. 


Que dificil es hacer el amor en un Simca 1000 
en un Simca 1000. 
...
Pues viene al pelo del candidato, tan escaso como la veracidad de que use ese cochecito -rojo, eso sí- para sus desplazamientos. Y si fuera cierto que cuando se apeaba del coche oficial, se escapaba a escondidas  para irse a disfrutar de su Skoda rojo, lo haría incumpliendo la ley. Y la incumpliría por no llevar a la vista las pegatinas de la ITV, además de por no obligar a su copiloto a ponerse el cinturón. Sus amigos de la prensa gráfica han sido notarios de ello. Lo curioso es que durante veinte años no lo hayan hecho.

Pero no lo creo. La impostura del numerito era proporcional a la falsa sonrisa del protagonista. Proporcionales ambas a la soltura con la que manejaba la máquina expendedora del ticket de aparcamiento vigilado.

Estamos en campaña, lo sé, y una campaña que se presenta larguísima; pero la desfachatez con la que se pretende embaucar a los crédulos y sectarios sin remedio es insultante. Aunque a la vez coherente. Sí, coherente con la sarta de mentiras con las que este candidato nos va a bombardear. Entre ellas, las soluciones que ahora promete quien ha sido corresponsable de todas y cada una de las medidas, tomadas y no tomadas, que nos han llevado a esta situación. Y durante siete años, nada menos.

Si a esto sumamos el desconcierto en el PSOE por la crisis de liderazgo, más el propio anuncio de adelanto electoral -sin la preceptiva disolución de las Cortes y convocatoria de elecciones-, no es extraño que los mercados desconfíen más aún si cabe.

Y ahora resulta que el Presidente Zapatero, presa de un ataque de miedo ante la crisis de deuda desatada esta mañana, no se va de vacaciones. Pero aún hay más, tanto es el pánico que hasta llama a Rajoy. Lo que faltaba para dar confianza, vamos.

El famoso transatlántico de Zapatero a la deriva y aquí, con cochecitos... Rojos. Menuda nos espera.