domingo, 5 de julio de 2015

El orgullo del necio.


A mí, la de ayer en Madrid, me parece la marcha del Orgullo Gay más hipócrita de la historia. Si analizamos a todas estas estrellas político-mediáticas y sindicales que ayer la acompañaban, veremos que apoyan regímenes e ideologías que son lo opuesto a lo que en esa marcha se reivindica.

Desde la Cuba castrista, paradigma de la "democracia" para muchos de estos jetas que se hacen la foto junto a los que en ese régimen se enviaba a unidades especiales de reeducación, hasta el Irán con cuya televisión colabora Pablo Iglesias y no precisamente para que allí un gay se pueda enorgullecer por su condición sexual.

Y la demostración palpable de como esta izquierda mediática se apodera de cualquier movimiento que tiene proyección pública para instrumentalizarlo en su favor. La condición de homosexual nada tiene que ver con la ideología, mucho menos con la ideología política. Montar un circo utilizando a los homosexuales, sí; es evidente.

Pero que lo hagan quienes apoyan a los que los repudian, maltratan y hasta ejecutan, ya parece propio de una sociedad que ha llegado al colmo de la estupidez. Entre quienes ayer aplaudían a estos hipócritas puede que hubieran homosexuales, claro, pero lo que sí habían seguro eran multitudes de tontos útiles e ignorantes de lo que estos, sus líderes político mediáticos, en realidad representan.

Así que esos que aquí aparecen vestidos de romanos -que vaya usted a saber, a lo mejor querrían ser griegos- si aplaudieron a esta ralea de hipócritas que les acompañaron en realidad lo que hicieron es el indio. O méritos para medrar, que todo puede ser.